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Creatividad resurrectiva: el renacimiento del género epistolar en la semana de la creatividad (3 de 7)

PIRUETA CREATIVA, por Irina Mishina y Tana Sanz

Tana Sanz:

¿Inventar palabras?…

¿Cómo? ¿Qué es lo que necesito para inventar palabras, así, sin más?

jugar

Las palabras nacen de una necesidad, y siguen vivas mientras las usamos. Pero el reto de jugar a inventar palabras propone algo diferente, es una invitación a crear nuevos vocablos porque sí, sin una razón concreta, solo por mero gusto, por divertimento. Por eso, si es algo para lo que tenemos absoluta libertad y se supone que es algo divertido, un juego, entonces ¿por qué cuesta tanto arrancar e inventar palabras nuevas, así, de la nada, porque sí?

Tal vez todo se resume en que tenemos el músculo de la imaginación en baja forma, poco entrenado. Y es que para inventar palabras, como cualquier otra cosa, necesitamos tirar de nuestra imaginación, y soltarnos.

¿Qué papel juega la imaginación en nuestra vida? ¿Qué lugar y qué tiempo le dedicamos en nuestro día a día? ¿La utilizamos solo en momentos de máxima necesidad, como un último recurso al que aferrarnos cuando todos los demás no nos dan resultado? ¿Por qué dejamos de ser imaginativos y de atrevernos a soñar a medida que vamos creciendo?

Veamos este vídeo:

Posdata: Mi palabra inventada es “nande”, de pronto he recordado que de chiquita era la palabra que usaba para decir “grande”.

CONTINUARÁ…


Malabares de poesía y reflexión (9): Reivindicando al payaso, el poeta en acción

Parafraseando a Henry Miller para quien “el payaso es el poeta en acción” este mes junto a la actriz y escritora Isabela Méndez y al filósofo Amador Martos reivindicamos al payaso. Porque asociadas al payaso van la alegría y la tristeza, las dos caras de la moneda: la vida.

¿Qué es un payaso? Un payaso es un corazón al descubierto, un ser que celebra y asume la vida en todas sus facetas. Caroline Dream afirma con poderío que “los payasos no son personajes, son personas, los mas humanos de los seres humanos“.

¡Seamos más payasos, seamos más humanos!

EL ESCRITO, por Isabela Méndez

“VENTAJAS DE SER PAYASO”


Título del escrito: Ventajas de ser payaso © ®
Título del dibujo: Yapasos (Técnica mixta) © ®
Palabra y pincelada de Isabela Méndez © ®

De noche el payaso tiene consigo la mejor estrella,
abre surcos y agujeros en lo oscuro,
hace flor su pensamiento,
riza el viento con sus ojos
y entre migajas que escaparon a los relojes consigue alimento.

El payaso vive las horas desde adentro. Él es el tiempo de la risa, del llanto que dormita entre la gente, del cansancio que sucede al bullicio.

El payaso es espejo de sí mismo
sin temor a su reflejo,
hace guirnaldas con la tristeza,
deja desnuda su rabia,
se burla de sus errores y los convierte en aciertos.

Al payaso se le perdona ser franco cuando señala nuestro punto flaco.

Si todos fuéramos payasos, iríamos sin armadura por la calle, nos permitiríamos vestir a nuestro aire, besar y abrazar sin buscar un momento señalado para hacerlo, reír cuando apetece con estruendo, no explicar porqué estamos cabizbajos, admitir el miedo, gritar cuando se desea, hablar solos y cantar en los espacios públicos o a un amigo imaginario, no pedir excusas cuando al salir del baño se nos olvidó subir la cremallera.

Brindo por un mundo de Payasos, en el que se considere normal aquello que tanto nos preocupa esconder de nuestra especie de “señores y señoras domadas” de “gente bien” y seria.

Cuando salga con una pantufla por monedero y use mi nariz roja no solo en escena sino en las diligencias diarias, cuando haya ascendido al nivel de “Payasa a tiempo completo”, ya no me encontrareis en esta tierra, seguro estaré flotando en la galaxia de la paz interior.

Ya no me entoncrareis en esta rrieta, segudo estadé toflando en la lagaxia de la zap inretior ….

LA REFLEXIÓN, por Amador Martos

“LA MÁSCARA”

Desde muy pequeño, y también de mayor, he sentido una gran fascinación y un profundo respeto por los payasos. Y no sólo por su capacidad de hacer reír o aportar alegría en un mundo gris, véase en este sentido el trabajo realizado por Payasos sin fronteras, una Organización No Gubernamental española sin ánimo de lucro cuyo objetivo es mejorar la situación psicológica de las personas inmersas en zonas de conflicto alrededor del mundo. El gran mérito del payaso es su capacidad de ser transparente en sí mismo, para sí mismo y para los demás. Ese gracioso actor tiene la rara habilidad de conectar y penetrar emocionalmente en el psicologismo de las personas. Vendría a ser como un psicólogo de las emociones, como un curandero de nuestros males interiores que sana mediante la risa.

¿Por qué necesitamos las personas del payaso, del psicólogo, de los libros de autoayuda y de las diferentes psicoterapias para reencontrarnos con nosotros mismos? Porque para relacionarse con los demás, la sociedad enseña a cada individuo unos patrones de percepción y comportamiento así como un sistema de creencias que podemos llamar personalidad (que en griego significa “máscara”). Esta máscara se interpone entre lo que somos —pura conciencia— y el mundo social. Por desgracia, perdemos la conciencia de nuestro origen sin forma, identificándonos con el instrumento que hemos ido creando como necesidad de adaptación social, considerando a la personalidad como nuestro yo.

Esa máscara social es la que nos impide ser igual de transparente y expresivo que el payaso. Pero quien sepa dar un paso más allá (trans) de ese disfraz, expandiendo su conciencia hacia la dimensión espiritual de la naturaleza humana, accederá a un potencial de crecimiento y autorrealización jamás soñado: pisará un terreno conocido como lo “transpersonal”. El término “transpersonal” significa “más allá” o “a través” de lo personal, y se refiere a las experiencias, procesos y eventos que trascienden nuestra limitada sensación habitual de identidad y nos permiten experimentar una realidad mayor y más significativa. El estudio de esos potenciales más elevados de la humanidad y del reconocimiento, comprensión y actualización de los estados de conciencia unitivos, espirituales y trascendentes son objeto de estudio mediante la psicología transpersonal que, mediante métodos y aplicaciones terapéuticas, ayuda a trascender el ego y sanar así los posibles problemas psicológicos que nos limitan de forma consciente o inconsciente.

Así, el reto de cada cual es identificar cuál es la máscara que le impide ser genuínamente auténtico, transparente en sí mismo, para sí mismo y para los demás, como un payaso, para conectar emocionalmente y experimentar una compenetración profunda con la existencia y la vida.


Creatividad resurrectiva: el renacimiento del género epistolar en la semana de la creatividad (2 de 7)

PIRUETA CREATIVA, por Irina Mishina y Tana Sanz

connections tree

Connections tree

Irina Mishina (Ima Blumm):

Conectividad y colaboración se convierten en la base de nuestra vida, en unos de los principales pilares de la nueva manera de funcionar que empieza a emerger. Es lo que yo llamo: “economía creativa”, la economía que gira en torno a las ideas. Las ideas que surgen en el entorno conectado y colaborativo. Necesitaremos mucho coraje para prosperar en este sistema, porque uno necesita mucho coraje para seguir lo que le dicta el corazón y sus corazonadas, y es lo que todos tendremos que aprender a hacer.

Las nuevas ideas surgen en momentos en los que permitimos a nuestra mente aflojar los marcos de nuestra percepción del mundo, y esto es lo que más nos cuesta. Esto es lo que va a requerir más coraje de nosotros, más del que necesitamos, para pasar a la acción. Últimamente he estado reflexionando sobre los argumentos de que las escuelas matan la creatividad. Es totalmente cierto que el sistema educativo en nuestro mundo es anticuado y está dejando de funcionar, sin embargo creo que la principal razón de por qué a medida que crecemos perdemos nuestra creatividad (en la mayoría de casos) es por el funcionamiento de la sociedad. El sistema educativo solo tiene una pequeña parte de relación con ello. A medida que crecemos las expectativas nos pesan más y más, tanto las nuestras como las que los demás tienen en nosotros, y se amontonan las responsabilidades que nos obligan a buscar resultados. Esto es lo que mata en nosotros la creatividad que teníamos de niños.

Hoy en día, a pesar de que todo el mundo habla sobre la importancia de la creatividad, en cada esquina se oye: “las ideas no valen nada si no aportan ningún resultado”. Esta actitud  limita ya de entrada nuestra capacidad creativa. Necesitamos ser capaces de permitirnos de vez en cuando experimentar sin tener en mente conseguir resultado alguno, sin preguntarnos “¿de qué me sirve?”. Crear por crear, jugar por jugar. Hacer tonterías. Garabatear. Inventar palabras.

¡Inventemos palabras!

CONTINUARÁ…


Creatividad resurrectiva: el renacimiento del género epistolar en la semana de la creatividad (1 de 7)

Desde hace un tiempo colaboro asiduamente con una profesional del pensamiento creativo, Irina Mishina (Ima Blumm), y desde que empecé a construir este trapecio he pensado miles de veces como hacer para subirla a él. Y al fin llegó el día: hoy 15 de abril arranca la Semana de la creatividad (World Creativity and Innovation Week #wciw), la ocasión perfecta para invitarla a desarrollar un ejercicio creativo.

Decidida, y sin pensarlo dos veces le escribí. Le envié una pregunta formulada a modo de reto, como ella recomienda hacer:

—¿Qué pasaría si subes conmigo al trapecio y creamos algo juntas para celebrar la semana de la creatividad?

Irina enseguida me respondió con una afirmación rotunda:

—¡Escribamos algo juntas durante una semana!

Y así fue como comenzó a gestarse este ejercicio epistolar.

Este artículo dividido en 7 partes, compuesto de párrafos alternos y consecutivos escritos por ella y por mí a lo largo de una semana, es el resultado de esta pirueta creativa.

¡Que la disfrutéis!

POSDATA: Os animamos a que compartáis vuestras impresiones y comentarios, y a que os suméis de este modo a la celebración de la semana de la creatividad.

  

PIRUETA CREATIVA, por Irina Mishina y Tana Sanz

PIRUETA CREATIVA 1

Tana Sanz:

Hace unos días leí que la palabra “coraje” proviene de “cor” (corazón en latín) y que significa “echar el corazón por delante”. Sin saber muy bien porqué empecé a preguntarme acerca del valor, del ímpetu, del arrojo, tan necesarios para el mundo multitareas en el que vivimos hoy y para hacer frente a un estilo de vida que nos pone a prueba a cada momento, tanto en el ámbito de lo profesional como de lo personal. Y comencé a reflexionar sobre esa palabra: “CORAJE”.

El coraje nos da el impulso que necesitamos para pasar a la acción, el coraje nos ayuda a dejar de lado el miedo y a dar el paso para seguir avanzando. Vivir en el coraje es ser perseverante, tener pasión por las cosas, es atreverse a experimentar, a jugar, a sentir. Tener coraje es, también, ser honesto y aceptar el fracaso cuando llega, para saber continuar el camino.

No en vano, pensé, “CORAJE” es una palabra con una gran sonoridad, en su fonética queda patente su fuerza, su rotundidad. Es una palabra firme a la que poder sujetarse. Tener coraje es como tener un ancla.

Y esa imagen me llevó a pensar que si la palabra “coraje” a lo que apela es a dejar de lado el miedo, a dar el paso y a seguir adelante, a asumir el riesgo y lo inesperado, en definitiva: a pasar a la acción y todo ello “desde el corazón”, ¿qué lugar tiene reservado el coraje, el corazón, en el proceso creativo? ¿de dónde surgen las buenas ideas? ¿qué son las corazonadas?

Ello me condujo al siguiente vídeo, en el que se habla de la relación existente entre la creatividad y las corazonadas.

Y ahora, responde: ¿De dónde salen las buenas ideas?

CONTINUARÁ…


Malabares de poesía y reflexión (8): Es tiempo de ser agua

Si amas la vida, no pierdas el tiempo,

de tiempo esta hecha la vida.”

Bruce Lee

De un tiempo a esta parte las casualidades salen a mi encuentro. Lo hacen de las más diversas formas, y a veces provocan en mi algo parecido a una sensación eléctrica, como un cortocircuito.

Un día alguien me dijo que en eso justamente consiste la vida, que esa es la magia que nos rodea.  Y yo me pregunto entonces por qué solo somos capaces de percibirla en ocasiones puntuales, y de un modo tan extraño, como una ráfaga que se cuela en nuestras vidas.

¡Cuánto me gustaría poder escuchar a Cortázar hablar de ello! En sus relatos esa clase de magia está todo el tiempo. Aludía a ella de este modo: “Ese sentimiento de lo fantástico, como me gusta llamarle, porque creo que es sobre todo un sentimiento e incluso un poco visceral, ese sentimiento me acompaña a mí desde el comienzo de mi vida, desde muy pequeño, antes, mucho antes de comenzar a escribir, me negué a aceptar la realidad tal como pretendían imponérmela y explicármela mis padres y mis maestros. Yo vi siempre el mundo de una manera distinta, sentí siempre, que entre dos cosas que parecen perfectamente delimitadas y separadas, hay intersticios por los cuales, para mí al menos, pasaba, se colaba, un elemento, que no podía explicarse con leyes, que no podía explicarse con lógica, que no podía explicarse con la inteligencia razonante.”

Os invito a que os sumerjáis en la lectura de este cuento-poema de Isabela Méndez y a que dediquéis unos minutos a la reflexión que propone el filósofo Amador Martos.

¡Llegó el tiempo de ser agua!

EL POEMA, por Isabela Méndez

“LAS HORAS”

Título del poema: Las horas
Título del dibujo: La maga
Técnica mixta con papel teñido a mano
© Isabela Méndez

Danzo las horas
los segundos que llueven del reloj,
no quiero paraguas
me moja este tiempo
un presente lleno de huellas
de quienes han marchado
de quienes vendrán.

Todo está aquí
las rosas y las espinas
el espejo, la sombra
el cuenco, la matriz
los charcos, los barcos
las anclas, los peces.

Cada latido es un pez
abriéndose espacio en el mundo.

Yo danzo el silencio
palpo la rosa
respeto la espina
río en el espejo
beso la sombra
lleno el cuenco
honro la matriz
salto en los charcos
tallo poemas en las proas de los barcos
y baño con lágrimas sus popas,

levo anclas
o las veo sumergirse,
penetrar lo insondable,

y los peces,
los peces
que sigan abriéndome paso
para bailar el presente.

LA REFLEXIÓN, por Amador Martos

“FLUIR CON EL PRESENTE”

El misterio de la vida está escrito en la naturaleza, pero pocos son los afortunados en saber interpretar su lenguaje. Matemáticos, filósofos, biólogos, astrónomos, físicos, médicos, psicólogos, todo investigador en general, pretende descifrar el código oculto de la mágica presencia de la vida. Todo está a la vista, pero pocos saben mirar. La inquisitiva mirada hacia el presente es lo verdaderamente primordial. En nuestro presente está cifrado el pasado. Y de nuestro presente saldrá escrito el futuro. En el aparente caos de la naturaleza, siempre hay un maravilloso orden pendiente de ser descubierto. Por tanto, fijemos la mirada en el aquí y el ahora, pues el secreto de la vida está ante nosotros.

Que la vida fluya según un orden natural que se va desvelando en los sucesivos instantes de la presencia, presupone un lenguaje subyacente que los biólogos Maturana y Varela, en 1971, denominaron autopoiesis, para designar la organización de los sistemas vivos, no sólo a nivel biológico sino también a escala social y hasta en la conciencia. La ciencia se acerca cada vez más a los límites del universo físico. Al decir del emérito profesor Roger Penrose, “en la era de la física cuántica, el reto más inmediato de la ciencia es descubrir en qué consiste la conciencia y cuál es su papel en el universo”. Dicha actitud científica evidencia una cuestión que Einstein, hace décadas, ya anticipó: “Cada día sabemos más pero entendemos menos”. La prueba de ello es que la posmodernidad es una época de la humanidad que conjuga grandes avances tecnológicos y sociales y, sin embargo, evidencia la fragmentación del individuo y su desacoplamiento con la vida y la naturaleza. Así es como surge el concepto de hiperrealidad para denominar la incapacidad de la conciencia de distinguir la realidad de la fantasía, especialmente en las culturas posmodernas tecnológicamente avanzadas. ¿Por qué se pierde el hombre a sí mismo? Precisamente, como iniciábamos este comentario, porque el misterio de la vida está escrito en la naturaleza, pero pocos son los afortunados en saber interpretar su lenguaje. Entonces, ¿qué conviene hacer?

No hay una respuesta universal sobre ello pero, los filósofos “espirituales”, concordamos en que hay que ser conscientes de los eventos y experiencias que se presentan ante nuestra conciencia y que conviene analizar e interpretar correctamente. Si, como hemos dicho anteriormente, la vida fluye según un orden natural que se va desvelando en los sucesivos instantes de la presencia, a lo que la ciencia todavía no ha dado una respuesta definitiva, solamente resta a cada uno de nosotros estar atento a la película de la vida y saber leer el guión entre líneas. Cuando esa rara habilidad se va convirtiendo en el arte de saber interpretar el aquí y el ahora, vamos descubriendo poco a poco el lenguaje de la sincronicidad que se desvela en la naturaleza de los hechos. Sincronicidad es un término acuñado por Carl Gustav Jung para aludir a “la simultaneidad de dos sucesos vinculados por el sentido pero de manera acausal”. En sus propias palabras: “emplearé el concepto general de sincronicidad en el sentido especial de una coincidencia temporal de dos o más sucesos relacionados entre sí de una manera no causal, cuyo contenido significativo sea igual o similar. Para evitar malentendidos lo diferenciaré del término sincronismo, que constituye la mera simultaneidad de dos sucesos”.

La explicación de todo lo anterior queda maravillosamente reflejada en el siguiente texto de Joseph Campbell: “Schopenhauer señala que cuando uno llega a una edad avanzada y evoca su vida, ésta parece haber tenido un orden y un plan, como si la hubiera compuesto un novelista. Acontecimientos que en su momento parecían accidentales e irrelevantes se manifiestan como factores indispensables en la composición de una trama coherente. ¿Quién compuso esta trama? Schopenhauer sugiere que, así como nuestros sueños incluyen un aspecto de nosotros mismos que nuestra consciencia desconoce, nuestra vida entera está compuesta por la voluntad que hay dentro de nosotros. Y así como personas a quienes aparentemente sólo conocimos por casualidad se convirtieron en agentes decisivos en la estructuración de nuestra vida, también nosotros hemos servido inadvertidamente como agentes, dando sentido a vidas ajenas. La totalidad de estos elementos se une como una gran sinfonía, y toda se estructura inconscientemente con todo lo demás… El grandioso sueño de un solo soñador donde todos los personajes del sueño también sueñan… Todo guarda relación mutua con todo lo demás, así que no podemos culpar a nadie por nada. Es como si hubiera una intención única detrás de todo ello, la cual siempre cobra un cierto sentido, aunque ninguno de nosotros sabe cuál es, o si ha vivido la vida que se proponía”.

Entonces, surge inevitablemente la pregunta: ¿cómo vivir la vida? Mi mejor ocurrencia es seguir la filosofía del maestro Bruce Lee, digna de ser estudiada y resumida en las palabras que dan título al libro que John Little escribió sobre Bruce Lee, Be water, my friend, que traducido viene a decir: “Sé agua, mi hermano”. Así, el gran secreto es saber fluir como el agua, fluir sabiamente con el presente.

Dedico especialmente este comentario a mi amiga Tana Sanz.

UN EPÍLOGO:

La última entrevista a Bruce Lee , el 9 de diciembre de 1971.


Malabares de poesía y reflexión (7): De tinta y piel

Cuando leí por vez primera este pequeño cuento de Isabela Méndez, supe que era un polvorín.

¿Es posible apresar lo que sentimos por el ser amado? ¿O esa emoción siempre acaba por estallar y tatuarse en la piel igual que se lleva tatuada y late en el corazón?

Cuando simbolizamos el amor lo hacemos dibujando un corazón, porque es lo que nos hace latir, digo yo. Sin embargo, pienso que el verdadero lugar del amor está en la piel, el manto que nos envuelve y nos contiene. La piel no late, pero grita en silencio.

Os invito a degustar este delicioso cuento de Isabela Méndez incluido en el libro Aperitivos de tinta, cuya edición digital estará disponible en breve para poder ser descargada, y a reflexionar sobre lo que significa vivir, pensar y amar con el filósofo Amador Martos.

¡Que os salpique la tinta!

 

EL CUENTO, por Isabela Méndez

“LETRA MORENA”

letra morena_isabelamendez_blog


Título del cuento y de la ilustración: Letra Morena
Tinta sobre papel
Pincelada: Isabela Méndez

 

LA REFLEXIÓN, por Amador Martos

“VIVIR, PENSAR, AMAR”

Hay tres mundos de los cuales participamos cada uno de nosotros: el mundo de los sentidos, el mundo intelectual y el mundo de las emociones. Como bien dijo el filósofo francés Descartes: “La razón o el juicio es la única cosa que nos hace hombres y nos distingue de los animales”; un mundo intelectual que nos permite también expresar nuestros afectos. Somos la única especie sobre el planeta con capacidad para crear productos culturales. Somos los únicos en poder expresar nuestros sentimientos con palabras, habladas y escritas. Pero somos los únicos también con capacidad para reprimir sentimientos desde una postura racional. En suma, somos seres con libre albedrío para vivir, pensar y amar.

En el mundo de los sentidos, se puede vivir con más o menos dinero, con más o menos comodidades, pero no se puede vivir sin amor. Como maravillosamente lo expresara el editor americano del The Saturday Evening Post, Lorimer: “Es bonito tener dinero y cosas que puede comprar el dinero, pero también es bonito tener las cosas que el dinero no puede comprar”.

Así mismo, en el mundo intelectual, se puede vivir con más o menos razón, pero desde el más ignorante al más sabio, ambos necesitan vivir con afectos y sentimientos. El mundo de los sentidos y el mundo intelectual adquieren su máxima significación cuando entregamos todo nuestro ser, en acto y en pensamiento, a las personas amadas. El filósofo estadounidense Emerson lo expresó certeramente: “Los hombres grandes son aquellos que sienten que lo espiritual es más poderoso que cualquier fuerza material y que son las ideas las que rigen el mundo”.

Se puede vivir y pensar sin amar, pero sería una vida sin razón alguna por la cual vivir. Sí, somos libres para vivir, pensar y amar. Pero no olvidemos vivir por alguien, pensar en ese alguien y, más importante, declararle nuestro amor.

 

NOTA de AGRADECIMIENTO:

Un saludo muy especial para el ilustrador Juan Luis López Anaya (Juanlu), que se enamoró del dibujo de Isabela Méndez que acompaña este cuento y quiso versionarlo para rendirle un homenaje.  Os invito a que visitéis su blog: Ilustraciones para un loco.

Esta fue su versión, ¡su reina!

Letra Morena_en la versión de Juan Luis López Anaya


Dibujo de Juan Luis López Anaya (Juanlu)
Versión del dibujo “Letra Morena” de Isabela Méndez

 

 


Malabares de poesía y reflexión (6): Alquimia envuelta en mágica seda

Decía Helen Keller que “las cosas mejores y más bellas del mundo no pueden verse ni tocarse… pero se sienten en el corazón.” Y es cierto, pero solemos olvidarlo a menudo. Y es que la belleza en esencia es efímera, silvestre y frágil a un tiempo. La belleza de una amapola, por ejemplo, es algo que no podemos poseer, que se marchita si la arrancamos para llevárnosla. Algo así sucede con las mejores cosas de este mundo, no están ahí para que nos apoderemos de ellas, si no para que las sintamos y las disfrutemos.

Envuelto en un lazo de seda y con el comentario del filósofo Amador Martos llega hoy el cuento de Isabela Méndez.  ¿Qué mejor regalo podíamos compartir con vosotros en un día como hoy?

Feliz Navidad.

 

EL CUENTO, por Isabela Méndez

“LA CAJITA”

Una mujer había pedido a Magot amuletos y recetas mágicas para salir de la apatía. Magot le envió una caja menuda envuelta en tela con un lujoso lazo de seda.

La mujer recibió el paquetito, encendió velas e inciensos, puso a quemar aceite de mandarina y cantó una melodía ancestral.

ed im acob ecan nu otnac

euq árajaiv atsah al arutla

odneicah otcefe ne le otca

arap raruc sim sarusif

Al concluir, con solemnidad abrió la cajita. Sus ojos se expandieron en señal de sorpresa, después su ceño se volvió un acordeón y con ansiedad buscó alguna señal o letra, primero en el envoltorio, luego en el interior de la cajita.

¡Estaba vacía!, ¿qué objeto podría tener semejante obsequio?

La mujer pasó del asombro a la rabia.

—¡Ya me escuchará ese Magot! Es un hechicero barato. Tonto del nabo, brujo de poca monta, ¡maguito!

En pocos minutos, con energía de torbellino puso en orden la casa, se aseó, eligió un buen vestido, amarró su cabellera roja con una cinta y maquilló su rostro meticulosamente. Apagó las velas, se roció con perfume y salió airada a la calle.

La mujer caminaba con paso agresivo, sus glúteos se movían en un baile pendular, los senos parecían querer salirse del vestido, la cinta se le soltó del cabello, el pelo rojizo y crespo se abrió a su alrededor formando un halo de fuego. Lucía radiante, irresistible, y por el camino recibió un tropel de piropos:

—Si todas las mujeres caminaran así, el mundo sería una pandereta.

—¡Guapa!

—¡Eres un bellezón!

—¡Cuando Dios hizo los suspiros, seguro te estaba mirando!

Aunque no se detuvo ni un instante, los piropos la animaron. Sintió lo que sienten las mujeres cuando les dicen cosas bonitas. Se iluminó su mirada, su postura se hizo altiva, sus caderas expandieron aún más el bamboleo, se sabía dueña de un tesoro.

Casi con una sonrisa, decidió entrar a la floristería para comprar un ramo con el cual decorar más tarde su habitación.

Pasó del olor de las rosas al de las hojas de eucaliptus, de allí al color de los tulipanes, a la elegancia de los lirios, hasta llegar a las margaritas.

Al salir de la tienda, su enojo contra el mago se había evaporado.

De regreso a casa su paso era relajado y liviano.

Con las margaritas entre las manos ensayaba frases amables, para la carta que escribiría a Magot como muestra de agradecimiento.

De mi boca nace un canto

que viajará hasta la altura

haciendo efecto en el acto

para curar mis fisuras.

Tinta y acuarela sobre papel
Pincelada: Isabela Méndez

 

LA REFLEXIÓN, por Amador Martos

“ALQUIMIA”

En estas fechas tan entrañables de reuniones familiares, son costumbre los buenos deseos para nuestros seres queridos. Se suceden los rituales paganos en un afán de atraer la buena suerte, la salud y el éxito. Cada cual tiene su peculiar fórmula: llevar una prenda íntima de color rojo, poner el anillo en la copa o atragantarse con las uvas. También se acelera el ciclo de las compras para cumplir con un mandamiento no escrito pero subyacente en nuestra cultura occidental: el consumismo. Confieso que no creo en nada de todo eso. Pero sí creo en la fuerza del amor, los pensamientos y las palabras.

De nada sirve regalar si la intención no es sincera. De nada sirve desear buenas fiestas por un mero formalismo. De nada sirve  aparentar en el mundo exterior lo que no se vive en el mundo interior. La verdadera magia no se ejerce con objetos de culto. La auténtica magia se vive con una mente comprensiva, un corazón compasivo y unas relaciones constructivas con los demás. Y no hay que esperar a las fechas navideñas para dejar expresar lo que todo el año llevamos dentro. Vuelvo a confesar que no creo en el poder oculto de los amuletos y demás fetiches, pero sí creo en la fuerza del amor, los pensamientos y las palabras.

Las palabras vacías de buenos pensamientos son una fachada para los sentidos. Los pensamientos sin la fuerza del amor son como pompas que se desvanecen. En estas fechas tan señaladas de reuniones familiares, todos buscan el poder de la verdadera magia, pero pocos son capaces de descubrirla. ¿No será que buscamos hacer trucos de magia cuando tenemos a nuestro alcance la alquimia que producen el amor, los pensamientos y las palabras?

¡Feliz alquimia!

 


Malabares de poesía y reflexión (5): Triángulos inconfesables

De triángulos, engaños, fantasías y finales abiertos habla la propuesta de la escritora Isabela Méndez y del filósofo Amador Martos que presentamos hoy.

Sin más preámbulos.

 

EL MICRORRELATO, por Isabela Méndez

“TRIÁNGULO”

Estuvo buscando el vértice del triángulo para lanzarse y morir.

Pero la esposa y la amante lo impidieron, aplanando el terreno.

Tras descubrir el engaño se propusieron hacerle tortuoso el camino.

Actualmente trabajan juntas en la creación del laberinto.

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Título del microrrelato: Triángulo
Título del dibujo: Las caras de un triángulo (técnica mixta)
Palabra y pincelada de Isabela Méndez.
Este microrrelato participó en el concurso “Històries a cel ras: Concurs de Microrelats” que el Museu d’Història de Catalunya convocó a principios de verano de 2012.

 

LA REFLEXIÓN, por Amador Martos

“FANTASÍA INCONFESABLE”

¿Quién no ha tenido la fantasía de un ménage à trois? Pero, ¿cuántas personas lo han practicado? La mayoría de transgresores sexuales se quedan a medio camino entre la aparente fidelidad a su pareja y tener un amante con falsas promesas. Este tipo de triángulo amoroso edificado sobre el engaño suele acabar mal, muy mal, pues nadie quiere ser un segundo plato, porque nadie quiere ser víctima del engaño: las consecuencias pueden ser imprevisibles ya que no es nada deseable enfrentarse a dos personas despechadas por la traición. La venganza es un plato que se sirve frío, muy frío: el desenlace quizás sea tan fatal como la caída desde un pico montañoso.

Sin lugar a dudas que el pérfido embaucador se merece la mayor de las penitencias, pero después, ¿qué? ¿Es posible un castigo indefinido? ¿Y si, en conciencia, amara a su pareja y a su amante? Al fin y al cabo, éstas no pueden negar que en ellas queda algo de sentimientos hacia él, si no ¿por qué no haber ejercido la mejor de las venganzas: dejarlo caer hasta la ultratumba?

Entre el odio y el amor hay un velo muy fino y los pensamientos negativos, a la postre, son destructores de la naturaleza humana. El mayor de los castigos que pareja y amante pueden infligirle, es obligarle a amarlas simultáneamente a las dos. ¡Eso sí que es un castigo! ¡Toda una catarsis! ¡Menuda salida del laberinto: un ménage à trois! ¡Una fantasía hecha realidad, pero inconfesable!

Y es una fantasía inconfesable porque la convención social no lo permite: ¡no se puede hacer!, pero si se hace ¡no se puede decir!, so pena de ser arrojado al ostracismo bajo el yugo de la ignominia, como si de un crimen se tratara, cuando solo es una fuerza desatada en el cumplimiento de un castigo, o de una fantasía sexual, o de una consentida relación poliamorosa. Esta propuesta puede parecer un dislate, pero sé muy bien de lo que hablo, bueno…, creo saber de lo que hablo.

Hay que ser muy valiente, o tener algo de locura, para integrar en un triángulo amoroso pareja y amante. Sin embargo, las relaciones liberales se están abriendo paso en nuestra sociedad gracias a personas tolerantes y dispuestas a compartir sexo explícito en una simbiosis de fantasía a tres bandas. Algo muy difícil, pero no imposible. La propuesta de un ménage à trois pudiera parecer excesivamente imaginaria pero verosímil para aquellos que la han experimentado y que, no obstante, no pueden vanagloriarse de ello. Las personas que han hecho realidad ese sueño son como seres de otra galaxia pues son presos de una fantasía inconfesable. Son personas privilegiadas que han participado de una experiencia única e inefable. Ciertamente, el ménage à trois es solo para una minoría, una fantasía para el resto. Esos atrevidos transgresores del sexo y del amor son identificados con la etiqueta de “liberales”. El ejercicio de esa libertad tiene un gran mérito, pues al decir del filósofo francés Rousseau: “Es verdaderamente libre aquel que desea solamente lo que es capaz de realizar y que hace lo que le agrada”.


Malabares de poesía y reflexión (4): Besos enjaulados

El beso que deseaste dar y nunca diste. ¿Qué pasa con ese beso?

¿Puede existir un beso enjaulado? ¿O acaso ese beso se pierde? ¿O sigue ahí y lo vuelves a soñar siempre?

Con  el microrrelato con tintes de poema de la escritora Isabela Méndez y el comentario del filósofo Amador Martos, esta nueva entrega de “Malabares de poesía y reflexión” os invita a abrir el debate.

Esperamos vuestros comentarios!

EL MICRORRELATO, por Isabela Méndez

“JAULA”


Título del poema: Jaula ©
Título del dibujo: El beso encogido (Técnica mixta)
Palabra y pincelada de Isabela Méndez

LA REFLEXIÓN, por Amador Martos

“BESOS”

Puede uno guardar sus pensamientos en un alarde de cautela, se puede incluso apresar los sentimientos hasta hacernos inexpresivos, y no pasar nada con todo ello. Pero es imposible enjaular los besos. Porque un beso es como el maná, un manantial que brota y brota, y entra en el círculo virtuoso del amor que devuelve lo que se da. El que no da un beso, lo pierde para siempre. El que da un beso, pone una semilla para que broten manojos de ellos.

Cuando se da un beso, sobran las palabras. Las palabras pueden poetizar los mejores sentimientos pero el beso es el sentimiento personificado de una emoción. La emoción es una fuerza universal que nos humaniza; y el beso es la expresión y la visibilidad de esa emoción que no se ve pero se siente y se transmite. La emoción suprema es el amor, una fuerza no suficientemente conocida y que encierra un enigma: sabemos que existe pero no podemos enjaularla. ¡Y qué decir de los besos!, pues solo pueden salir, fluir, explayarse, nunca replegarse sobre sí mismos. Decía la poeta estadounidense Emily Dickinson: “Todo lo que sabemos del amor es que el amor es todo lo que hay”. Y yo añadiría: y el beso, su mejor embajador. Quien vive sin amor, no puede decirse que viva. Quien vive sin besos, no puede decirse que ame. Quien vive sin amor y sin besos, bien pudiera ser una persona excesivamente introvertida y cautiva de sus propios pensamientos y sentimientos, y no pasar nada con ello, o sí.

Nota sobre JAULAEste microrrelato participó el verano de 2012 en el Concurso de Microrrelatos organizado por el Museu d’Història de Catalunya: “Històries a cel ras”


La creatividad como terapia

Conocí a Maite Kirch en un tren que bordea la costa del Maresme. Ella leía en un e-reader al tiempo que tomaba notas en un papel minuciosamente. El tren llevaba detenido algo más de media hora cuando empezamos a conversar. No sé muy bien cómo surgió pero el caso es que nos pusimos a hablar sin más acerca de la lectura y de la música, ambas coincidimos en que eran la mejor compañía para un trayecto en tren, y mucho más si, como era el caso, este se detenía sin causa aparente y no reanudaba el viaje. “Por eso yo siempre llevo uno” —me dijo Maite refiriéndose a los libros.

El tren siguió detenido por un largo espacio de tiempo y yo, que tenía una reunión importante ese día a la que ya sabía que iba a llegar tarde, me fui serenando al conversar con ella. Fue entonces cuando me enteré de que estaba hablando con alguien que estaba a punto de ver publicado su primer libro: LA CREATIVIDAD COMO TERAPIA.

El tren llegó a su destino y ya en Barcelona me despedí diciéndole que iría a su presentación. El pasado miércoles 10 de octubre, casi tres meses después de aquel encuentro, cumplí mi palabra y acudí a la cita.

De Maite solo tenía el recuerdo de alguien que consiguió apaciguar mi ánimo y mis nervios aquella mañana en el tren, cuando veía que ya no llegaba a tiempo a la reunión de trabajo que tenía. Para mi hablar con ella fue como un bálsamo, me devolvió el placer de las conversaciones en el tren, algo que a veces echo de menos. E intuí que había en ella algo inusual: dialogaba y escuchaba con sumo interés, te acompañaba.

Pero como sucede en la vida, las mejores sorpresas están siempre por venir. En la presentación de su libro la descubrí a ella, la auténtica Maite: la fundadora del Taller de Expresión y Creatividad de la Comunidad Terapeútica de Malgrat de Mar (Barcelona), la primera institución que se aprobó en España como alternativa al manicomio, y donde lleva desarrollando su trabajo durante más de 30 años.

¡Cómo no iba a serenarme hablar con Maite aquel día en el tren! —pensé, al conocer esos datos.

Maite ha hilado un libro poco frecuente y muy necesario, un libro sobre el posicionamiento creativo, dando cabida en él a textos y dibujos de sus pacientes (el libro está repleto de ellos), pero sobre todo dando lugar a una apertura del lector hacia esos autores. Como dice Maite en el prólogo: «Acercarse posibilita comenzar a conocerse. Y conocer al otro es el primer paso para poder “pensar de forma diferente”».

Maite leyó el fragmento que voy a reproducir a continuación el pasado miércoles, durante su presentación, un texto escrito por uno de sus pacientes durante su ingreso. Espero que estas palabras llenas de belleza y de luz aviven el interés por conocer algo más de estas personas, del Taller de Expresión y Creatividad de la Comunidad Terapeútica de Malgrat de Mar (Barcelona) y de su fundadora: MAITE KIRCH UGARTE.

Escribir es un acto mágico, una revelación del alma, un método ideal para expresar lo que es la vida, descubrir el mundo, el sufrimiento, lo humano…

Leer es también una forma de magia. Cuando recorremos las palabras, y estas nos brindan la inmersión en distintos universos.

Escribir y leer para comprender la vida, para soñar despiertos, para comprender la realidad. Dice un proverbio árabe que un libro es un jardín que se lleva en el bolsillo. Y yo diría que la escritura y la lectura son una especie de aire que se respira, y al respirarlo te enamora.

La magia consiste en que cuando puedes leer, cuando puedes escribir, estás viviendo, y estás viviendo intensamente, y es de esto de lo que se trata: de vivir.

Vivir y poder nombrar la vida por su nombre, como si fuera una vieja amiga. Y finalmente ofrecer esta experiencia, para que las palabras sean un método eficaz y auténtico para compartir.

Marc R. editor”

(Del libro La creatividad como terapia de Maite Kirch Ugarte, Ediciones Invisibles, Barcelona, 2012).

Gracias Maite, por la conversación aquella mañana en el tren. Ojalá tengamos otra oportunidad para repetir charla! Fue un placer.