Archivo de la categoría: Pensamiento

En la WCIW18 volvemos a escuchar a Neus Arqués hablando sobre lectura y escucha y espacios para compartir

Y dijo Leornado Da Vinci lo siguiente: “Así como el hierro se oxida por falta de uso, también la inactividad destruye el intelecto“.

Y en su honor se eligió el 15 de abril, el día de su nacimiento, como el día de inicio de la WCIW: WORLD CREATIVITY AND INNOVATION WEEK (Semana Mundial de la Creatividad y la Innovación), que termina el día 21 con el Día de la Creatividad.

Hace ahora justo 4 años, y como actividad para celebrar la semana creativa de 2014, me propuse subir al trapecio de mi blog a la escritora y analista digital Neus Arqués. Tuve el placer de conversar con ella entonces sobre dos cuestiones que sé que a ambas nos interesan: lectura y escucha. Y hoy, 4 años después, recuerdo aquella experiencia feliz como uno de mis logros.

Ahora, en estos días que se cumplen 4 años de aquella conversación con Neus, miro atrás y pienso que las ideas que compartió aquel día siguen hoy vigentes. Pero sobre todo lo que pienso es ¡cómo es la vida! Cómo nos marcan y nos inspiran algunas personas que conocemos.

Sigo a Neus desde 2006, a partir de un curso sobre escritura para web que ella impartía en la Universidad Pompeu Fabra. Hoy, mirando atrás, podría decir que aquel curso de formación continua sobre creación de textos para ser publicados en Internet me cambió la vida, la profesional, claro. Aunque… ahora que lo pienso, también influyó mucho en la personal. Me hizo ver con más claridad qué cosas me gustaban más de mi trabajo de editar y corregir textos, en qué tenía que mejorar y me hizo más valiente a la hora de trabajar y argumentar mis ideas. Eso acabó influyendo en mis decisiones también. Hasta el punto que, con el tiempo, di un giro laboral y cambié de empresa. Quería empezar a explorar el lenguaje y la comunicación digital. Y me compré un libro suyo: ¿Y tú, qué marca eres? Un libro que sigue conmigo, y que me ayudó a entender qué podía y debía hacer y en qué podría aportar valor. Un libro que se ha convertido en un clásico.

Volviendo al 2006. Si algo hizo aquel curso fue activar el pensamiento y la creatividad de todos los presentes. Nos dimos cuenta por primera vez de que al leer en pantalla no leemos, sino que escaneamos; aprendimos que en redacción digital la idea principal va primero; y desde entonces el reto siempre es el mismo cada vez que redacto o corrijo para publicar un texto en Internet: tengo apenas unos segundos para “enamorar” al lector y que desee seguir leyéndome. Construir un texto digital, para mi, tiene mucho de artesanal, del trabajo de puntada de las buenas modistas.

Del curso con Neus recuerdo especialmente una reflexión que nos planteó acerca del diccionario y que abrió debate en el aula. La pregunta que Neus lanzó fue esta, me parece estar oyéndola: “Si tenemos un diccionario lleno de palabras, ¿por qué no utilizarlo? ¿por qué no usamos más palabras de las que utilizamos?.”

Desde entonces, esa y muchas de sus reflexiones, sobre todo las que comparte desde su blog (que recomiendo seguir) me acompañan a diario. Crear contenidos no es nada fácil, no lo es si lo que persigues es justamente crear valor en la selva de Internet. Por eso, hay que ejercitarse, leer mucho y saber donde cortar, para decir lo esencial en pocas palabras y no aburrir (algo en lo que yo debo mejorar más, pues me pueden las subordinadas ¿qué le vamos a hacer?…)

También fue en aquel curso de escritura para web donde escuché por vez primera la palabra “blog”. Recuerdo que de todos los asistentes solamente un chico tenía uno, era ciclista y hacía rutas en bici y decidió compartir sus experiencias en su blog. Entonces no se me ocurrió pensar que con el tiempo yo también iba a querer tener el mío. 6 años después, el 9 de mayo de 2012, y a la hora de las brujas, a las 12.00 de la noche, publiqué mi primer post y sentí el vértigo, la emoción y el riesgo. Como si estuviese dando una pirueta en el aire, un salto al vacío… ¿Cómo sería balancearse en un trapecio de tinta? ¿Sabría mantener el equilibrio?

Con esa analogía creé mi blog. Quería poder sentir que cada vez que publicase algo sería como hacer una pirueta, asumir el riesgo para tal vez sentir un aplauso en forma de comentario y generar conversación. Pienso que quizás en mi inconsciente estaba el recuerdo de aquellas tardes felices de circo de mi niñez, no lo sé.

Sea como sea, lo que sí sé es que en la génesis del proyecto de construir mi blog estuvo la influencia de Neus, y todo el arsenal de ideas, conceptos y ejemplos analizados que hice en aquel curso de la Pompeu. Un curso al que me matriculó mi empresa para explorar y aplicar nuevas ideas en mi trabajo como editora y que acabó siendo 100% de uso personal.  A pesar de haber realizado la formación, mi jefe nunca estuvo por escuchar aquello de que “en Internet no leemos, escaneamos” y que justamente por eso tal vez los comunicados de la empresa para ser enviados por e-mail tenían que tener una estructura diferente de los que se enviaban por correo ordinario en papel. El día que se lo dije recuerdo que me miró como si le hablase en chino y me contestó que si haber hecho aquel curso a mi me servía pues ya estaba bien. Poco pude aplicar entonces de lo aprendido en el curso. Lo aplicaría años después.

Ahora llevo un tiempo sin publicar habitualmente en mi blog. Me he tomado un largo periodo de reflexión, una pausa, porque sentí que necesitaba ajustar la brújula, tal vez para ver más claro el rumbo. Hoy, para mi sorpresa, esa brújula marcaba muy nítido que tenía que compartir esto. En pocos días celebraremos una nueva semana creativa y llegará el Día del Libro, el 23 de abril, una de las fiestas que más me gustan. Por todo ello, ¿Por qué no volver a escuchar a Neus hablando sobre lectura y escucha y de espacios para compartir?

Creatividad, lenguaje, escucha, son para mi más que palabras, son un terreno fértil de investigación y de crecimiento. Y hoy creo que todo empezó en aquel curso de 2006, y con Neus de directora de expedición, planteándonos a todos los asistentes nuevos horizontes comunicativos.

PS: Gracias, Neus. Por haberme brindado la oportunidad hace 4 años de charlar contigo y aceptar subir a balancearte en mi blog. Ojalá mi brújula siga marcándome el camino. ¡Me encantaría repetir charla!

¡Feliz semana creativa para ti y para todos!

Anuncios

Únicamente las preguntas un poco ingenuas son verdaderamente profundas

IMG_1848

“Lo reconozco, ciertas palabras me crean problemas. Por ejemplo los estados llamados ‘sentimientos’ no consigo hasta ahora explicarlos de forma exacta”. Eso decía Wislawa Szymborska, una poeta que afirmava que a quien admiraba de veras era al cuentista Andersen porque «se atrevió a tomar a los niños en serio, cerrando sus cuentos con finales tristes».

Desde luego, Wislawa nunca fue del montón. Elegía siempre palabras sencillas, simples, claras y, según parece, con frecuencia coloquiales. Afirmaba que “únicamente las preguntas un poco ingenuas son verdaderamente profundas”.

No sé bien la razón, el caso es que desde hace días una poesía de Wislawa me ronda la cabeza.

La primera vez que la escuché (sí, escuché, digo bien, porque nunca antes había leído nada de ella) fue en 2012. Escuché a Wislawa como más me gusta leer: escuchando en voz alta a quien lee. Y tuve el lujo de escuchar sus palabras en voz de uno de los actores más grandes, Josep Maria Pou.

Creo que si este poema me ronda la cabeza desde hace días es porque tal vez reclama, justamente en estos días, un ejercicio de comprensión lectora. 

“El lenguaje de los políticos suele servir para ocultar y no para expresar pensamientos. Pero a algunos políticos no intentaría yo convencerlos de que fueran sinceros: podría darse el caso de que no hubiese nada que ocultar” decía Szymborska.

Este es el poema. Y aquella fue una ocasión irrepetible, una pena que nadie grabase aquella lectura en voz alta que hizo Josep Maria Pou.

Una pena, también, que los políticos no acostumbren a leer/escuchar a Szymborska.

 

HIJOS DE LA ÉPOCA de Wisława Szymborska (versión de Ana María Moix)

 

Somos hijos de nuestra época

y nuestra época es política.

 

Todos tus, mis, nuestros, vuestros

problemas diurnos, y los nocturnos,

son problemas políticos.

Quieras o no,

tus genes tienen un pasado político,

tu piel un matiz político

y tus ojos una visión política.

 

Cuanto dices produce una resonancia,

cuanto callas implica una elocuencia

inevitablemente política.

 

Incluso al caminar por bosques y praderas

das pasos políticos

en terreno político.

 

Adquirir significado político

ni siquiera requiere ser humano.

Basta ser petróleo,

pienso compuesto o materia reciclada.

 

Los poemas apolíticos son también políticos,

y en lo alto resplandece la luna,

un cuerpo ya no lunar.

Ser o no ser, ésta es la cuestión.

¿Qué cuestión?, adivina corazón:

una cuestión política.

 

 


Época de ensayar nuevas piruetas y de repensar el vuelo

Es verano, hace buen tiempo y la mente se aquieta de pensamientos veloces y persistentes que van unidos a menudo al ajetreo diario. No sé si tiene una explicación científica pero, sea como sea, es en esta época estival cuando solemos darnos un descanso para repensar el rumbo que llevamos. Yo estoy en esa fase.

Fue un 9 de mayo del año 2012 cuando decidí subir por primera vez a este trapecio de tinta (mi blog) y ver qué pasaba. Quería saber si era capaz de sostenerme, de darme movimiento e incluso hacer alguna pirueta, con pequeños giros me conformaba. Dicen que todos tenemos alas, y supongo que quise probar las mías. La experiencia fue altamente positiva.

Lo mejor de este tiempo de ensayos y vuelos ha sido la compañía, pues no he volado nunca sola. De hecho, mi bautismo como trapecista fue cogida de la mano de la actriz Isabela Méndez y la consultora en pensamiento creativo Irina Mishina (Ima Blumm), dos mentes creativas que me inspiraron para alzar el vuelo. Después, algo más segura y sabiendo controlar mejor mis movimientos, me atreví a preguntar a algunas personas a quienes seguía si les apetecía un vuelo en un lugar tan etéreo como este. La respuesta que obtuve de ellos fue casi siempre un “sí”. Comprobé entonces que un blog sirve, y mucho, para contactar con quienes compartes intereses, pero sirve sobre todo para empezar a crear tu lugar y tu voz en Internet. 

Hoy, después de un tiempo en tierra (pues decidí bajar y cancelar vuelos por un tiempo) compruebo que hubo momentos de equilibrios de gran belleza y libertad en este blog. A quienes me acompañaron dibujando esas piruetas, aceptando mis propuestas para mostrar las suyas, quiero hoy darles las gracias, hacerles llegar un afectuoso saludo y anunciarles que, tal vez, en un futuro no lejano vuelvan a recibir una invitación para volar de nuevo asidos a la barra de este trapecio de tinta, un lugar etéreo y audaz como el pensamiento y la creatividad, las bases de este proyecto.

Que sirva esta breve nota para, por lo menos, dejar constancia de mi deseo de repensar el proyecto y de darle un aire nuevo. Por eso, y para ir calentando motores para nuevos vuelos, durante el verano volveré a recuperar entrevistas, conversaciones y proyectos que un día se mecieron aquí. Un blog es también para eso, para refrescar contenidos, recuperarlos y darles nueva vida. Y nada me parece mejor que recordaros que este blog tiene banda sonora, la de este inspirador clip de Ima Blumm. ¡Feliz verano!


AMPARO MATILDA ESCRIBANO CIENFUEGOS: Un personaje de cuento que habita en un lienzo.

Te invito a descubrir un paraje del que no querrás escapar cuando lo hayas visitado: EL LIENZO SONORO DE AMPARO MATILDA ESCRIBANO CIENFUEGOS

ESCUCHA, sólo eso: https://soundcloud.com/amparo_comparte_contigo

el ojo de Amparo


Conversaciones en el trapecio: Con Gabriela Varela, psicopedagoga (3/3)

Uno habla de la diversidad y la educación para todos y de la inclusión, pero una cosa es teorizarla y otra cosa es construirla y vivirla“.  Gabriela Varela

Publicamos la tercera parte de la interesante conversación que mantuvimos a principios 2014 con la psicopedagoga argentina Gabriela Varela.

En esta tercera entrega Gabriela reflexiona sobre su trabajo y visión como tutora de Sabina y Cecilia, las dos jóvenes que se convertirán este 2014 en las dos primeras psicopedagogas sordas en Argentina.

El Instituto donde es profesora Gabriela y en el que estudian Sabina y Cecilia, es el Instituto de Enseñanza Superior Nº 1 “Dra. Alicia Moreau de Justo” del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se trata de un instituto de gestión pública y el único instituto de gestión pública que dicta la Carrera de Psicopedagogía en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Gabriela fue profesora de Sabina y Cecilia en la materia “Didáctica preescolar y primaria” (entre 2008/2009) y el año pasado (2013) fue profesora tutora de sus prácticas profesionales de residencia.
Desde aquí nuestros mejores deseos para Sabina y Cecilia y nuestra felicitación a Gabriela Varela.

Conversaciones en el trapecio. Con Gabriela Varela, psicopedagoga (2/3)

Es la palabra del otro la que te constituye, además de la mirada. Y es a partir del gesto y a partir de ese lenguaje que se va construyendo y se va aprendiendo; que se aprende en la escuela pero que antes lo aprendemos en otros ámbitos“.

Con estas palabras empieza la segunda parte de la conversación que mantuvimos con la psicopedagoga argentina Gabriela Varela. En ella nos habla sobre la adquisición del lenguaje. Os invitamos a escucharla y a compartirla. Y, por supuesto, a dejar vuestros comentarios y sugerencias.


Mestizaje

Una reflexión sobre colores, palabras, acentos, pieles, pensamientos… de la mano de Amparo Matilda Escribano Cienfuegos.

poema trenzas

TRENZAS


Trenzas mestizas
Fotografía: Amparo Matilda Escribano Cienfuegos


La “Nieve” de Leo Lobos llega a la XXXIII Feria Internacional del Libro de Santiago de Chile

Para que conozcamos un poquito más de cerca al poeta y al artista plástico Leo Lobos, colaborador de este blog, me gustaría que hiciésemos un breve paseo por su obra poética, aprovechando que justamente hoy 31 de octubre a las 18.00 horas presentará en el marco de la XXXIII Feria Internacional del Libro de Santiago de Chile su último libro: Nieve.

Portada ok

1. ¿Cómo empezó a sentirse llamado por las letras y los pinceles Leo Lobos?

Desde muy niño he sido un lector perseverante, y desde la lectura a la escritura todo ha ido de manera natural, como del dibujo a la pintura, como de la palabra hablada a la escrita, desde el castellano a un idioma extranjero y desde ahí nuevamente a mi propia lengua.

2. ¿Qué relación guardan palabras y trazos, desde la perspectiva de un poeta y artista plástico como tú?

La poesía es un desafío. Creo fundamental la vida que ilumina la palabra y la palabra que logra a la vez iluminar la vida a través de la poesía, y en la misma medida la pintura, el dibujo, la fotografía, el vídeo y cualquier otro medio de expresión creativa. El arte es una fuerza que se exterioriza capaz de cambiar la vida, un medio para dar intensidad a la vida, un medio para dar visibilidad a lo inexpresable en palabras.

3. La inspiración, como decía Picasso, debe encontrar al artista trabajando. Me pregunto cómo vive la llegada de la musa Leo Lobos. ¿Cuánto tiempo dedicas al trabajo diario, a crear?

Dedico mucho de su tiempo y todo el tiempo interior.

4. Hablemos sobre procesos creativos: el de la pintura y el de la poesía. ¿Qué similitudes guardan? ¿Qué especificidades tienen cada uno?

No sé muy bien de donde viene mis ideas en la pintura, yo solo me presentó al trabajo y sigo mis órdenes. La poesía tiene otros tiempos y motivaciones, me inspiran lecturas, los caminos, los viajes, la vida. Y corrijo, leo, releo, escribo, reescribo hasta el último minuto. Un cuadro también, un cuadro nunca termina.

5. Me gustaría que nos confesases cuál es su ritual para crear, que compartas con nosotros cuáles consideras que son los ingredientes esenciales, los que te han acompañado a lo largo de tu carrera.

Trabajo dedicado, paciencia, disciplina, acción, movimiento, continuidad, insistencia, inspiración, calculo, amor propio y amor por los demás. Modifico, corrijo y trabajo en las palabras como un artesano fecundo.

6. Por último, ¿qué supone en tu trayectoria NIEVE? ¿De dónde surgió la idea?

El libro es una voz viviente. Es una inteligencia que nos habla y que escuchamos por eso su título debe ser y estar a esa altura. Nieve es un homenaje a unos jóvenes muertos en Chile en una tormenta humana y terrenal, fue una motivación, una urgencia que debía salir de mí y salió por fin.

7. Háblanos un poco de los artistas que hoy te acompañan en la  XXXIII Feria Internacional del Libro de Santiago de Chile: el poeta Francisco Véjar y el artista plástico Roberto Hoppmann, los encargados de presentar tu libro.

Francisco Véjar es un poeta de mi generación, amigo y creador a quién admiro mucho, es un honor tenerle en esta presentación pues es el cierre e inicio de un nuevo ciclo de creación y relaciones culturales. Don Roberto Hoppmann es un artista renacentista del Siglo XXI: es médico, actor, escultor, pintor, escritor una personalidad a quien admiro, respeto y por quién tengo mucho aprecio. Es decir estaré flanqueado por dos entrañables cercanos amigos, a quienes además respeto y eso es correspondido también, que mejor. FELIZ

En este blog seguiremos publicando equilibrios de arte poética de Leo Lobos. El próximo equilibrio estará dedicado a la figura del controvertido Roberto Piva.


EL LENGUAJE INTERIOR Y EL COLOR DE LAS PALABRAS, por Andrés Calero

“Un estudiante al que se le enseña a definir el adjetivo “afrutado”, en lugar de a disfrutarlo, está construyendo una palabra gris. Una palabra gris, monocolor, carente de cromatismo, de matices sensoriales, perceptivos, afectivos, y emocionales, que mutila parcialmente su capacidad de conocimiento.  Sin esos matices, es un sonido vacío. Esas “tonalidades”, son las que deberían conformar el criterio de  aprendizaje de las palabras que usamos ¿Por qué?…” ANDRÉS CALERO (Maestro, filólogo y psicólogo). 

Extracto del artículo “El lenguaje interior y el color de las palabras” que el profesor Andrés Calero ha elaborado especialmente para ser publicado en su blog y mecerlo simultáneamente en el trapecio de tinta.

Autor de artículos sobre enseñanza de la lectoescritura, Andrés Calero ha formulado aportaciones teórico-prácticas sobre la enseñanza-aprendizaje de estrategias de comprensión lectora desde la perspectiva metacognitiva, con alumnado de Educación Primaria y Secundaria Obligatoria.

Fue un lujo subir a la barra del trapecio su “aventura de leer y de desvelar enigmas” y hoy nos sentimos felices de volverle a tener de nuevo entre nosotros con una nueva pirueta sobre lenguaje y pensamiento.

No dejéis de leer esta reflexión sobre el color del lenguaje que hoy nos propone. Nos gustaría colorear juntos una reflexión, ¿nos ayudáis?¡Esperamos vuestros comentarios en ambos blogs!

EL LENGUAJE INTERIOR Y EL COLOR DE LAS PALABRAS, por Andrés Calero

palabras

Esta entrada que ahora comienzas a leer, se publica en dos blogs simultáneamente: En éste, y en el valiente blog del profesor Andrés Calero.

En ocasiones el profesor Calero decide subir al trapecio de tinta para mecer algunas de sus reflexiones, en un ejercicio de equilibrio con pirueta incluida que desde aquí aplaudimos. Sabemos que no es fácil saltar a la red para hacer malabares con el pensamiento y el lenguaje, por eso disfrutamos con su valentía de enfoque y con su invitación constante a la reflexión.

Os dejamos con sus palabras:

En consecuencia, y de acuerdo con el título de la entrada, te invito a un balanceo reflexivo que busque, desde una perspectiva en movimiento, la relación de causalidad entre el lenguaje interior del niño, una herramienta  básica para su desarrollo cognitivo, y  el efecto arco iris que, en particular, el uso de dicha herramienta genera en su capacidad lingüística.

Una primera sensación de sacudida, vacilación e inestabilidad  producida por el primer balanceo, es lo que se puede sentir al comprobar que un alto porcentaje de las palabras que el niño re-produce como consecuencia del aprendizaje escolar y familiar son palabras grises. ¿Qué son palabras grises? Aquellas que re-petimos, o re-producimos, sin haberlas re-construido, re-creado, o cultivado interiormente a través de la activación de las conexiones neuronales propias de los surcos de nuestro hemisferio izquierdo. Así, cuando un estudiante re-pite, memoriza o ladra las palabras que otros han sembrado y labrado, produce palabra grises. Un estudiante al que se le enseña a definir el adjetivo “afrutado”, en lugar de a disfrutarlo, está construyendo una palabra gris. Una palabra gris, monocolor, carente de cromatismo, de matices sensoriales, perceptivos, afectivos, y emocionales, que mutila parcialmente su capacidad de conocimiento.  Sin esos matices, es un sonido vacío. Esas “tonalidades”, son las que deberían conformar el criterio de  aprendizaje de las palabras que usamos ¿Por qué?

Veamos. Un segundo balanceo viene a estabilizar el recorrido del trapecio y a abrir canales sensoriales y de conocimiento, al avistar el proceso sobre cómo se construyen palabras plenas de coloración y matices.  Fue Vygotsky, un psicólogo ruso del siglo pasado preocupado por la génesis del pensamiento verbal, quien dijo que el pensamiento no se manifiesta simplemente en palabras, sino que existe a través de ellas. Para él, pensamiento y habla son dos líneas del desarrollo intelectual que inicialmente suelen caminar separadas en el niño, hasta que aproximadamente hacia los dos años de edad se entrecruzan,  para dar comienzo a una nueva forma de comportamiento y conocimiento humano, por los que el pensamiento  se hace verbal, y la palabra pensamiento.

artículo CALERO

¡Ésa es la barrera,  el rubicón del desarrollo humano e intelectual que los niños suelen atravesar, para comenzar a construir “sentido y sensibilidad” hacia las palabras!  ¡Es en ese momento cuando ellos son capaces de edificar cromatismo y  matices de conocimiento en las palabras que utilizan! Esencialmente, porque unidas a su significado y a medida que las van dominando,  acostumbran a percibir que las palabras pululan por su mente con tonalidades fonéticas, semánticas, sensoriales, o afectivas distintas en el intercambio con los demás. Surgen, se recrean y se cultivan  en el contexto personal de su lenguaje interior (ese lenguaje que Machado ejercitaba). De ese modo, el pensamiento nace a través de las palabras, y las palabras generan pensamiento. Pero la palabra sin pensamiento es una cosa muerta, gris. Del mismo modo, un pensamiento desprovisto de palabras “coloreadas” dilata la sombra oscura de la historia intelectual gris del ser humano. Es a partir de ahí, cuando lenguaje y pensamiento van de la mano, y el primero se convierte en una de las herramientas más importantes y trascendentales de su desarrollo cognitivo, intelectual y creativo.

Como producto de la relación pensamiento/habla, cada niño siembra y labra en dicha relación su modo personal de pintar, de delimitar y de comprender la realidad externa e interna que atesora. En condiciones normales,  esa cosecha se desarrolla a lo largo de una curva que se eleva, y no a lo largo de una que declina, estando sujeta a evolución, no a involución; y disociándose solamente por mor de la naturaleza absurda de algunos procedimientos de enseñanza/aprendizaje.

En definitiva, el lenguaje interior supone una tarea cognitiva para uno mismo que se nutre igualmente del intercambio social, que a la vez es una importante fuente del desarrollo intelectual, que  sirve para que el niño aprenda a regular y canalizar su orientación mental y la comprensión de la realidad que le rodea; contribuyendo además, en gran medida, a la superación de barreras emocionales e intelectuales, aportando  y creando para ello  la tonalidad y el significado de las palabras que recrea.

Una parada en el trapecio, para plantear una cuestión y concluir en esta entrada con un decálogo en negativo de 10 conductas a evitar en el hogar y la escuela, para que los niños profundicen en el desarrollo de esa relación  lenguaje interior/pensamiento:

¿Cuándo no cultivamos ese lenguaje interior que llena de cromatismo y colorido semántico y personal las palabras orales y escritas?

  • Cuando hacemos callar al niño por sus frecuentes preguntas sobre la realidad que le rodea.
  • Cuando el aprendizaje de la lectura se convierte en una actividad rutinaria de decodificación de sonidos.
  • Cuando se transmite al niño la idea de que leer es leer deprisa y sin errores.
  • Cuando le enseñamos  a definir un adjetivo de un texto, y no a  vivirlo,  a sentirlo, o a deleitarse con el cromatismo de las sensaciones que genera.
  • Cuando el único instrumento para representarse el significado de palabras desconocidas es el diccionario.
  • Cuando no transmitimos al lector que el propio texto contiene pistas semánticas que aportan significado a muchas de las palabras desconocidas que contiene.
  • Cuando no enseñamos al niño estrategias de lectura para aprender a comprender el texto escrito.
  • Cuando anestesiamos la capacidad del lector para autocuestionarse sobre lo que lee, y las preguntas que se le plantean son las de las editoriales que escriben los textos,  o las del profesor.
  • Cuando no enseñamos al lector a “visualizar”, con todo su cromatismo, el contenido de muchas de las palabras o frases  que los textos contienen.
  • En resumen, cuando no le transferimos la capacidad de autorregular los procesos de pensamiento asociados a la comprensión de textos.

Andrés Calero

Twitter: @acalero1

http://comprension-lectora.org/