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Elionor

Hoy es el Día del Trabajador.

Y escuchar este poema de Miquel Martí i Pol es una de las mejores maneras de celebrarlo.

 

Sé que una buena traducción debe transmitir el mismo contenido del texto de origen (catalán) a la lengua de destino (castellano), y evidentemente, no debe añadir ideas ni tampoco suprimirlas. Y eso es lo que me he permitido hacer lo mejor posible. Con el único ánimo de que lo disfrutéis.

 

Elionor_Miquel Martí i Pol

 

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Un beso siempre se conjuga en presente

Hubo un tiempo que en este blog se mecían las propuestas creativas de Amparo Matilda Escribano Cienfuegos, una artista de los pinceles para quien uno de los lienzos más importantes es el de la imaginación.

Un domingo de agosto de 2013 nos explicó que un beso siempre se conjuga en presente.

Hoy, que se celebra en el mundo el Día internacional del beso, recuperamos de nuevo su poema.

 


En la WCIW18 volvemos a escuchar a Neus Arqués hablando sobre lectura y escucha y espacios para compartir

Y dijo Leornado Da Vinci lo siguiente: “Así como el hierro se oxida por falta de uso, también la inactividad destruye el intelecto“.

Y en su honor se eligió el 15 de abril, el día de su nacimiento, como el día de inicio de la WCIW: WORLD CREATIVITY AND INNOVATION WEEK (Semana Mundial de la Creatividad y la Innovación), que termina el día 21 con el Día de la Creatividad.

Hace ahora justo 4 años, y como actividad para celebrar la semana creativa de 2014, me propuse subir al trapecio de mi blog a la escritora y analista digital Neus Arqués. Tuve el placer de conversar con ella entonces sobre dos cuestiones que sé que a ambas nos interesan: lectura y escucha. Y hoy, 4 años después, recuerdo aquella experiencia feliz como uno de mis logros.

Ahora, en estos días que se cumplen 4 años de aquella conversación con Neus, miro atrás y pienso que las ideas que compartió aquel día siguen hoy vigentes. Pero sobre todo lo que pienso es ¡cómo es la vida! Cómo nos marcan y nos inspiran algunas personas que conocemos.

Sigo a Neus desde 2006, a partir de un curso sobre escritura para web que ella impartía en la Universidad Pompeu Fabra. Hoy, mirando atrás, podría decir que aquel curso de formación continua sobre creación de textos para ser publicados en Internet me cambió la vida, la profesional, claro. Aunque… ahora que lo pienso, también influyó mucho en la personal. Me hizo ver con más claridad qué cosas me gustaban más de mi trabajo de editar y corregir textos, en qué tenía que mejorar y me hizo más valiente a la hora de trabajar y argumentar mis ideas. Eso acabó influyendo en mis decisiones también. Hasta el punto que, con el tiempo, di un giro laboral y cambié de empresa. Quería empezar a explorar el lenguaje y la comunicación digital. Y me compré un libro suyo: ¿Y tú, qué marca eres? Un libro que sigue conmigo, y que me ayudó a entender qué podía y debía hacer y en qué podría aportar valor. Un libro que se ha convertido en un clásico.

Volviendo al 2006. Si algo hizo aquel curso fue activar el pensamiento y la creatividad de todos los presentes. Nos dimos cuenta por primera vez de que al leer en pantalla no leemos, sino que escaneamos; aprendimos que en redacción digital la idea principal va primero; y desde entonces el reto siempre es el mismo cada vez que redacto o corrijo para publicar un texto en Internet: tengo apenas unos segundos para “enamorar” al lector y que desee seguir leyéndome. Construir un texto digital, para mi, tiene mucho de artesanal, del trabajo de puntada de las buenas modistas.

Del curso con Neus recuerdo especialmente una reflexión que nos planteó acerca del diccionario y que abrió debate en el aula. La pregunta que Neus lanzó fue esta, me parece estar oyéndola: “Si tenemos un diccionario lleno de palabras, ¿por qué no utilizarlo? ¿por qué no usamos más palabras de las que utilizamos?.”

Desde entonces, esa y muchas de sus reflexiones, sobre todo las que comparte desde su blog (que recomiendo seguir) me acompañan a diario. Crear contenidos no es nada fácil, no lo es si lo que persigues es justamente crear valor en la selva de Internet. Por eso, hay que ejercitarse, leer mucho y saber donde cortar, para decir lo esencial en pocas palabras y no aburrir (algo en lo que yo debo mejorar más, pues me pueden las subordinadas ¿qué le vamos a hacer?…)

También fue en aquel curso de escritura para web donde escuché por vez primera la palabra “blog”. Recuerdo que de todos los asistentes solamente un chico tenía uno, era ciclista y hacía rutas en bici y decidió compartir sus experiencias en su blog. Entonces no se me ocurrió pensar que con el tiempo yo también iba a querer tener el mío. 6 años después, el 9 de mayo de 2012, y a la hora de las brujas, a las 12.00 de la noche, publiqué mi primer post y sentí el vértigo, la emoción y el riesgo. Como si estuviese dando una pirueta en el aire, un salto al vacío… ¿Cómo sería balancearse en un trapecio de tinta? ¿Sabría mantener el equilibrio?

Con esa analogía creé mi blog. Quería poder sentir que cada vez que publicase algo sería como hacer una pirueta, asumir el riesgo para tal vez sentir un aplauso en forma de comentario y generar conversación. Pienso que quizás en mi inconsciente estaba el recuerdo de aquellas tardes felices de circo de mi niñez, no lo sé.

Sea como sea, lo que sí sé es que en la génesis del proyecto de construir mi blog estuvo la influencia de Neus, y todo el arsenal de ideas, conceptos y ejemplos analizados que hice en aquel curso de la Pompeu. Un curso al que me matriculó mi empresa para explorar y aplicar nuevas ideas en mi trabajo como editora y que acabó siendo 100% de uso personal.  A pesar de haber realizado la formación, mi jefe nunca estuvo por escuchar aquello de que “en Internet no leemos, escaneamos” y que justamente por eso tal vez los comunicados de la empresa para ser enviados por e-mail tenían que tener una estructura diferente de los que se enviaban por correo ordinario en papel. El día que se lo dije recuerdo que me miró como si le hablase en chino y me contestó que si haber hecho aquel curso a mi me servía pues ya estaba bien. Poco pude aplicar entonces de lo aprendido en el curso. Lo aplicaría años después.

Ahora llevo un tiempo sin publicar habitualmente en mi blog. Me he tomado un largo periodo de reflexión, una pausa, porque sentí que necesitaba ajustar la brújula, tal vez para ver más claro el rumbo. Hoy, para mi sorpresa, esa brújula marcaba muy nítido que tenía que compartir esto. En pocos días celebraremos una nueva semana creativa y llegará el Día del Libro, el 23 de abril, una de las fiestas que más me gustan. Por todo ello, ¿Por qué no volver a escuchar a Neus hablando sobre lectura y escucha y de espacios para compartir?

Creatividad, lenguaje, escucha, son para mi más que palabras, son un terreno fértil de investigación y de crecimiento. Y hoy creo que todo empezó en aquel curso de 2006, y con Neus de directora de expedición, planteándonos a todos los asistentes nuevos horizontes comunicativos.

PS: Gracias, Neus. Por haberme brindado la oportunidad hace 4 años de charlar contigo y aceptar subir a balancearte en mi blog. Ojalá mi brújula siga marcándome el camino. ¡Me encantaría repetir charla!

¡Feliz semana creativa para ti y para todos!


Únicamente las preguntas un poco ingenuas son verdaderamente profundas

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“Lo reconozco, ciertas palabras me crean problemas. Por ejemplo los estados llamados ‘sentimientos’ no consigo hasta ahora explicarlos de forma exacta”. Eso decía Wislawa Szymborska, una poeta que afirmava que a quien admiraba de veras era al cuentista Andersen porque «se atrevió a tomar a los niños en serio, cerrando sus cuentos con finales tristes».

Desde luego, Wislawa nunca fue del montón. Elegía siempre palabras sencillas, simples, claras y, según parece, con frecuencia coloquiales. Afirmaba que “únicamente las preguntas un poco ingenuas son verdaderamente profundas”.

No sé bien la razón, el caso es que desde hace días una poesía de Wislawa me ronda la cabeza.

La primera vez que la escuché (sí, escuché, digo bien, porque nunca antes había leído nada de ella) fue en 2012. Escuché a Wislawa como más me gusta leer: escuchando en voz alta a quien lee. Y tuve el lujo de escuchar sus palabras en voz de uno de los actores más grandes, Josep Maria Pou.

Creo que si este poema me ronda la cabeza desde hace días es porque tal vez reclama, justamente en estos días, un ejercicio de comprensión lectora. 

“El lenguaje de los políticos suele servir para ocultar y no para expresar pensamientos. Pero a algunos políticos no intentaría yo convencerlos de que fueran sinceros: podría darse el caso de que no hubiese nada que ocultar” decía Szymborska.

Este es el poema. Y aquella fue una ocasión irrepetible, una pena que nadie grabase aquella lectura en voz alta que hizo Josep Maria Pou.

Una pena, también, que los políticos no acostumbren a leer/escuchar a Szymborska.

 

HIJOS DE LA ÉPOCA de Wisława Szymborska (versión de Ana María Moix)

 

Somos hijos de nuestra época

y nuestra época es política.

 

Todos tus, mis, nuestros, vuestros

problemas diurnos, y los nocturnos,

son problemas políticos.

Quieras o no,

tus genes tienen un pasado político,

tu piel un matiz político

y tus ojos una visión política.

 

Cuanto dices produce una resonancia,

cuanto callas implica una elocuencia

inevitablemente política.

 

Incluso al caminar por bosques y praderas

das pasos políticos

en terreno político.

 

Adquirir significado político

ni siquiera requiere ser humano.

Basta ser petróleo,

pienso compuesto o materia reciclada.

 

Los poemas apolíticos son también políticos,

y en lo alto resplandece la luna,

un cuerpo ya no lunar.

Ser o no ser, ésta es la cuestión.

¿Qué cuestión?, adivina corazón:

una cuestión política.

 

 


#LecturaEnVozAlta: Un arma de construcción masiva del gusto por leer

Hoy, Día del Libro, se publica en el blog del Profesor Andrés Calero un artículo de imprescindible lectura para padres y educadores. Dicho artículo va acompañado de la descarga de un tríptico que justifica el valor de la práctica de la lectura en voz alta en familia y explica como llevarla a cabo.

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¿Por qué leer en voz alta a nuestros hijos? Autor: A. Calero. BLOG: http://comprension-lectora.org

En el #DíaDelLibro este trapecio digital se suma a la iniciativa del profesor Andrés Calero para dar impulso y difusión a la urgente tarea de reclamar la lectura en voz alta como arma de construcción masiva del gusto por leer y darle su lugar.

Como venimos defendiendo desde este trapecio digital, en el proyecto “El latido de lo escrito”leer en voz alta es un ejercicio mental y un acto creativo, que nos nutre. Al leer desciframos el texto e interpretamos su significado. Al hacerlo en voz alta, además, recreamos cada palabra, descubrimos su sonido y la actividad de leer adquiere una concentración y una lentitud que favorece la escucha. Al escuchar cada palabra se activa la imaginación, pero además se desarrolla la empatía, la capacidad de ponerse en la piel del otro (el lector/oyente se identifica con los personajes de la historia que lee/escucha) y también se fortalecen las habilidades comunicativas, pues quien lee desarrolla su capacidad oratoria. Ya lo dijo Cicerón: “A hablar no se aprende hablando, sino leyendo”.

Dediquemos el día de hoy a impulsar ese tipo de lectura, a defenderla y reclamarla. Nos haremos todos un gran favor. Por eso, sumémonos todos a la campaña de sensibilización a las familias sobre la importancia que tiene leerle a los hijos y que parte del blog del profesor Calero.

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¡FELIZ LECTURA!


DÍA DEL LIBRO: Un día para rendir culto a las palabras

Mañana es el #DíaDelLibro. Un día mundialmente celebrado. La pena es que para algunos solo sea un día al año, o ni siquiera eso.

Yo trabajo con las palabras, ellas son mi herramienta de trabajo, porque me dedico a la creación de contenidos. Últimamente estoy jugando a descubrir como hacer que convivan con imágenes, pero sin que estas últimas les resten protagonismo. Y es que todo nos entra por la vista… y es una pena que las palabras y la lectura no nos entren más por los oídos. Soy una defensora de la #LecturaEnVozAlta, aunque para ser precisa debería decir que lo que soy sobre todo es una idealista. Y es que defender hoy en día el territorio de los sonidos de las letras al juntarlas, como poco, resulta en ocasiones naïf. ¿Quién se apunta a una lectura en voz alta? y más aún ¿Quien paga por ello?… Pero este es otro debate… y hoy tal vez no es la ocasión.

Quiero pensar que seguimos necesitando escuchar ese tipo de lecturas. Por ello, mañana, y aprovechando la fiesta de la lectura, en este blog se dará todo el apoyo a una lectura diferente y que nos viene de antiguo, la que suena alto y clara, para ser escuchada, oída. La que de pequeños nos dormía o daba sosiego.

De momento, aquí va mi homenaje a las palabras. Son las de María Mercedes Carranza, a quien descubrí hace muy poco. ¡Increíblemente sonora!

SantJordi-Libro-Lectura

Maria Mercedes Carranza “Poesía Reunida & 19 poemas en su nombre”

 

BABEL Y USTED

María Mercedes Carranza

Si las palabras no se arrugaran, si

fuera posible ponérselas cada mañana,

como una blusa o una falda, previo

uso del quitamanchas, el cepillo y la plancha.

Si no se pudieran pronunciar ya más

por lo brilladas y rodillonas.

Si, después de un largo viaje, se

botaran como la maleta, tan descocida,

tan llena de letreros y de mugre. Si no se

cansaran, si fuera normal y corriente

someterlas a chequeo médico cada año,

con diagnósticos y exámenes de laboratorio,

vitaminas y reconstituyentes y hasta

menjurges para la anemia. Si las

palabras hicieran sindicato en defensa

de sus fueros más legítimos y reclamaran

indemnizaciones por abuso de confianza

a aquellos que las tratan como a violín

prestado. Si algún día hicieran huelga,

¿qué opina usted, García?

Continuará, mañana.


Celebrando la WCIW2015 rascándonos la cabeza con Isabela Méndez. ¡Lloverán ideas!

Hoy empieza una celebración en el mundo a la que se suma este trapecio digital: la WCIW (La semana mundial de la creatividad y la Innovación).

Un tiempo para animarnos a usar nuestra creatividad, para que tomemos conciencia de que todos tenemos “capacidad creativa” y, sobre todo, para que veamos de qué manera la podemos usar par dar forma a un futuro mejor en el mundo.

En este blog este año vamos a celebrar la WCIW homenajeando a 3 mentes creativas e innovadoras: la artista Isabela Méndez, la escritora y analista digital Neus Arqués y la coach del pensamiento creativo Irina Mishina (Ima Blumm).

En este primer artículo va dedicado a la primera de ellas, a Isabela Méndez, artista, escritora, poeta, ilustradora y cuentacuentos, mágica y talentosa donde las hayan.

Isabela nunca deja de sorprenderme, además de ser una fuente de inspiración constante en mi vida. Su manera de sentir el mundo y como lo muestra en sus obras, es magnética y sugestiva. Tiene una habilidad y un talento soberbios para crear y contar pequeñas historias en las que se cobijan grandes mensajes. Leerla es un lujo y una delicia, igual que lo es reseguir el trazo de sus dibujos y más aun escuchar de su voz contar un cuento o leerlo en voz alta. Tiene una cuenta de Twitter desde la que emite micropoesía, os la recomiendo: @mendezisabela. Allí publica también sus “Twitts ilustrados”: micropoesía ilustrada en 140 caracteres. La historia que comparto a continuación, nació justamente de uno de esos twitts.

Me parece que nada mejor para dar pistoletazo a la celebración de la WCIW2015 que compartir este ingenioso, divertido y brillante poema de Isabela Méndez que habla del proceso creativo.

¡Ahí va! ¡Que lluevan las ideas! ¡Y que os empapen!

 

BAJO EL MOÑO  Por Isabela Méndez

Si le pican las ideas,
rasque con delicadeza,
así saldrán de su moño
sin embotar su cabeza.

Una vez en el ambiente,
contémplelas con vigor,
y elija con libertad
la que resulte mejor.

Con ímpetu apasionado
defienda su decisión,
poniendo la buena idea
en el campo de la acción.

Aquellas que no ejecute,
y resulten atrayentes,
guárdelas y úselas luego
en momento conveniente.

Si vuelve la comezón
de ideas entre el peinado,
repita el procedimiento
con elegancia y cuidado.

Pero si tras todo esto
persistiera tal picor
“suéltese el moño” y esparza
ideas alrededor.

Preferible es compartirlas,
a sentir el desconsuelo,
que nos produce tenerlas
enredadas en el pelo.

Mujer rascando ideas
Pincelada de Isabela Méndez
Técnica: Tinta sobre papel
Título del cuento-poema: Bajo el moño

 


La aventura de oír

Hoy tenemos el placer de publicar una colaboración del profesor, periodista y escritor José Julio Perlado, quien ha tenido la amabilidad de escribir este artículo sobre la lectura en voz alta para ser publicado en paralelo en su blog y en este trapecio de tinta desde el que nos gusta explorar el lenguaje y la comunicación.

Os invitamos a leer con calma el texto del profesor Perlado y a reflexionar en sus ideas. Creemos sin lugar a dudas en el poder de la lectura en voz alta como poderosa herramienta, no solo de aprendizaje sino de interacción con los textos con la que desarrollar y fortalecer la comprensión lectora.

En la actualidad José Julio Perlado publica de forma asidua en Mi Siglo. La invención de la realidad (su blog), en donde acumula más de un millón y medio de visitas. Os animamos a pasear por su “siglo”, no os defraudará el paseo.

LA AVENTURA DE OÍR

Por José Julio Perlado

“La voz en la lectura en voz alta es como un tapiz de las mil y una noches de la literatura que tomara impulso sobre la memoria, sobrevolara los tejados de la imaginación, evolucionara por encima de los oídos, de las mentes y de las conciencias. Es la voz la que despierta a los textos, las voces de los diálogos, los ahogos de las exclamaciones, la curiosidad abriendo interrogaciones, el manso pasear de la prosa sobre el silencio. Es la voz la que hace sonora a la palabra escrita, palabra nacida en el secreto de la creación y resucitada gracias a la voz.”

José Julio Perlado

 

Foto: Gregory Colbert

Foto: Gregory Colbert

“Para el niño pequeño –escribió Ana Pelegrín en La aventura de oír, la palabra oída ejerce una gran fascinación. La palabra y su tonalidad, su ritmo, los trazos afectivos que teje la voz cuando es temperatura emocional, calma, consuelo, ternura, sensorialidad latente”. Las modulaciones de voz, el tono persuasivo en el narrador, el agudo y tembloroso de un personaje, el agudo y tímido de otro, el tono medio, grave de un tercero, todo eso nos va introduciendo en el secreto de una historia cuyo misterio se abre gracias a la lectura en voz alta. Pero no solamente el niño recibe ese secreto. Recuerda Umberto Eco en el prólogo a Mi Dante de Roberto Benigni –el episodio-espectáculo que duró trece días seguidos en la Plaza de Santa Croce, en Florencia, donde cinco mil personas escucharon recitar versos de la Divina Comediaque en el siglo XlX, cuando hacían furor Los misterios de París de Sue o El conde de Montecristo de Dumas, la mayoría de los apasionados del género no sabía leer, y se reunían al caer la tarde en el patio o en la calle para escuchar al intelectual de turno, al portero o a algún comerciante que sabía contar cuentos, tal y como ahora uno se sienta delante de la televisión a escuchar a Benigni.

En diversas publicaciones de prestigio se ha alabado el “saber decir” del actor italiano recitando a Dante. “Fue como escuchar una música sublime”, señalaba “Sunday Telegraph”; “Su entusiasmo es adictivo, incluso contagioso –decía otra revista– Cada frase, cada palabra traducida es una invitación al desafío de aprender”.

En La Historia de la lectura – el volumen dirigido por Giuglielmo Cavallo y Roger Chartier -, al hablar de la Grecia clásica, se recuerda que lo escrito estaba incompleto sin la voz, es decir que lo que se había redactado debía ser apropiado después por una voz con el fin de realizarse plenamente. El escritor contaba con la llegada de un lector dispuesto a poner su voz al servicio de lo escrito con miras a distribuir su contenido a los transeúntes, a los “oyentes” del texto. “Contaba con un lector que seguiría el paso obligado de la letra. Leer era, pues, poner su propia voz a disposición de lo escrito (en último término, del escritor). La voz del lector se sometía, se unía a lo escrito. Ser leído era, por ende, ejercer un poder sobre el cuerpo del lector, aun a gran distancia en el espacio y el tiempo. El escritor que lograba hacerse leer actuaba sobre el aparato vocal del otro, del que se servía, aún después de su muerte, como instrumento vocal, es decir, como alguien a su servicio, como de un esclavo”.

Es muy interesante ese sentido del “aun después de su muerte”. Después de la muerte de Quevedo, de Góngora, de Cervantes, después de la muerte de Herman Melville o de León Tolstoi, por poner algunos ejemplos, la voz de quien lleva la lectura en voz alta arrastra los sentimientos íntimos de esos autores, los eleva en el aire, los conduce gracias a la expresividad, los precipita o los retrasa según las velocidades del ritmo de lectura, y he aquí que el oído que escucha va inflamando enseguida a la mente, despierta aún más a los sentidos, y uno, a través de la lectura en voz alta, entra emocionado por los pasillos de los sueños de Quevedo o por las galerías deslumbrantes de los bailes de Tolstoi en Guerra y Paz. Después de la muerte de muchos escritores, éstos se hacen, pues, muy “vivos” en sus obras gracias a la voz. Célebres escritores se han formado en su infancia en el cauce de la lectura en voz alta. El escritor hindú V.S. Naipul cuenta cómo su padre le leía párrafos de Oliver Twist o los Cuentos de Charles Lamb, pero también cómo en el colegio el profesor Worm se sentaba “y nosotros –dice– nos colocábamos a su alrededor, de pie, intentando guardar silencio. Él miraba el libro de  Collins Classics que, curiosamente, entre sus gruesas manos parecía un libro de oraciones, y nos leía a Julio Verne como si rezara”.

recitar

El necesario placer de leer en voz alta

Tal es el dominio de la voz, el encantamiento de la pronunciación, los frutos de una recitación en prosa o en verso. No todos los escritores afamados han sabido leer bien sus propios textos. En el Museo de la Voz, por ejemplo, puede escucharse a famosos autores españoles incapaces de leer bien lo que escribieron de modo admirable y en cambio oímos, profunda y melódica, la voz de Baroja acunándonos con su cántico al viejo acordeón. Pero no tienen por qué ser los escritores quienes siempre se lean a sí mismos. Hay recitales sorprendentes de autores y también hay intervenciones de lectores exquisitos. La voz en la lectura en voz alta es como un tapiz de las mil y una noches de la literatura que tomara impulso sobre la memoria, sobrevolara los tejados de la imaginación, evolucionara por encima de los oídos, de las mentes y de las conciencias. Es la voz la que despierta a los textos, las voces de los diálogos, los ahogos de las exclamaciones, la curiosidad abriendo interrogaciones, el manso pasear de la prosa sobre el silencio. Es la voz la que hace sonora a la palabra escrita, palabra nacida en el secreto de la creación y resucitada gracias a la voz.


Sobre los beneficios de la lectura en voz alta

Lectura en voz alta. Antonio Capel 

“Si el hormigón es el material que soporta los cimientos de una casa, las palabras que los niños oyen suponen la base sobre la que construir su futura capacidad lectora. Pero solo existen dos formas complementarias y eficientes para que el cerebro humano procese, construya palabras y cree los cimientos de una lectura competente: bien reconociéndolas visualmente, o escuchándolas de otros. Teniendo en cuenta que los alumnos tardan unos 6 años en reconocer a través de sus ojos las palabras de un texto escrito, el mejor modo para prepararlos a adquirir o “edificar” palabras, no sólo en edades tempranas, sino también durante toda la escolaridad obligatoria, es oyéndolas a través de la lectura en voz alta de un lector experto, de un “lector semanero” que les ayude a familiarizarse con ellas, a cómo leerlas, a descubrirlas posteriormente cuando se enfrenten a los textos escritos y, en terminología benedictina, a poder “edificar” su significado posteriormente, todo un auténtico enfoque cognitivo del desarrollo de la capacidad lectora.”

Este párrafo es solo un extracto del imprescindible artículo del profesor Andrés Calero “¿Se lee a los niños en voz alta en la escuela y en el medio familar?”  y que está publicado en su blog http://comprension-lectora.org.

Como él bien dice, acerca de la lectura en voz alta: “Es mucho el potencial de aprendizaje de vocabulario y destrezas lectoras que esa práctica conlleva”.

Desde aquí queremos invitar al profesor Calero a continuar desarrollando los beneficios de la lectura en voz alta.

Continuará…


#CIBERACOSO

“La invasión de lo privado es siempre una irrupción y no es diferente en el plano de lo concreto como en lo simbólico de una red.

Elena Santa Cruz

“La ciudad digital tiene su propia violencia, que prologa la “violencia tradicional” pero con una inflexión tecnológica.”

M. Doueili (2010)

Como avanzamos hace dos días, en nuestro post-denuncia del acoso virtual del que estaba siendo objeto la psicopedagoga Gabriela Varela, colaboradora de este blog, a continuación publicamos una carta de la propia Gabriela Varela en la que manifiesta sus primeras reflexiones al respecto.

Esta carta abre un espacio de reflexiones de Gabriela, que estará dedicado a estos asuntos y otros relacionados con la educación, la comunicación y la inclusión.

#CIBERACOSO

Por Gabriela Varela

Help

Efectivamente, este sábado 3 de enero fui víctima de un #ciberacoso. En mi cuenta de Twitter @gabrielaevarela fueron publicados tweets con contenido pornográfico. Los mismos aparecían como retwitteados por mí.

¿Cómo me di cuenta? Por una seguidora de España que me informó, vía mensaje directo, que en la línea de tiempo salían publicados retweets con dichos contenidos, dando por sentado que no podían venir de mi parte. Cuando entré a mi cuenta los vi.

Lo primero que sentí fue una violación digital a mis derechos, sentí que se había violentado mi cuenta y en un punto mi pensamiento. No lo digo por el grosero contraste de contenido sino porque para mí Twitter es un espacio de intercambio y aprendizaje profesional. Así lo digo en la entrevista que hace un año hicimos para tu blog (ver vídeo).

Es tal mi compromiso con la educación y, a través de ella, con todas las herramientas que puedan ser válidas para difundir contenidos que, en febrero de 2013, presenté mi tesina para la acreditación de mi título de Máster de Orientación Educativa y Psicopedagógica del Instituto Técnico de Estudios Aplicados de Málaga cuyo tema fue El asesoramiento psicopedagógico aumentado por Twitter.

Creí y creo en lo que Shirky (2010) conceptualiza respecto al #excedentecognitivo (ver vídeo).

Mi cuenta de Twitter la abrí en febrero de 2011 sin conocer demasiado la herramienta pero sí con un objetivo claro: utilizar profesionalmente esta red para difundir y compartir intercambios por una mejor calidad educativa por el derecho a aprender que tiene todo ser humano.

En estos intercambios a través de Twitter el entendimiento humano siempre estuvo presente y vale la aclaración ya que no siempre se da por sentado que las redes están conformadas por personas. Esta disociación, como si la red tuviera vida propia, hace que muchos no se hagan cargo de lo que escriben; que otros se cubran en la polifonía de la identidad digital; que otros digan… “no pasa nada, es algo virtual” banalizando así los nuevos modos de violencia.

Largo y penoso sería hacer una cronología puntillosa de todo lo que sucedió desde el momento de la irrupción de los tweets con esos vídeos y fotos porno hasta hoy.

Lo que creo fundamental es analizar y conceptualizar, siendo el #ciberacoso una nueva forma de violencia, la postura que se puede o no tomar frente a estos hechos. Si uno dialoga con otras personas que han vivido algún tipo de estas circunstancias, algunos refieren haber cerrado directamente su cuenta, otros no haberle dado importancia y así un sin número de alternativas, pero la menos escuchada es la de denunciar, y no solamente las cuentas con esos contenidos a Twitter, sino en las redes para una mayor conciencización de que esto es un hecho violento. Como desde este blog lo nombraron: #VIOLENCIADIGITAL #ComunicacioSinMiedo.

Las redes son como la vida misma, un reflejo de quienes somos y como nos relacionamos. La violencia es violencia en cualquier espacio y modo.

“La invasión de lo privado es siempre una irrupción y no es diferente en el plano de lo concreto como en lo simbólico de una red, así me lo dijo mi amiga Elena Santa Cruz.

“La ciudad digital tiene su propia violencia, que prologa la “violencia tradicional” pero con una inflexión tecnológica.” M. Doueili (2010)

Nunca el silencio fue solución de nada, por eso creo que la alfabetización digital es mucho más compleja que el solo uso inteligente de la red. Incluyen fundamentalmente estos temas.

Un abrazo y mil gracias nuevamente.

Gabriela

@gabrielaevarela