Malabares de poesía y reflexión (9): Reivindicando al payaso, el poeta en acción

Parafraseando a Henry Miller para quien “el payaso es el poeta en acción” este mes junto a la actriz y escritora Isabela Méndez y al filósofo Amador Martos reivindicamos al payaso. Porque asociadas al payaso van la alegría y la tristeza, las dos caras de la moneda: la vida.

¿Qué es un payaso? Un payaso es un corazón al descubierto, un ser que celebra y asume la vida en todas sus facetas. Caroline Dream afirma con poderío que “los payasos no son personajes, son personas, los mas humanos de los seres humanos“.

¡Seamos más payasos, seamos más humanos!

EL ESCRITO, por Isabela Méndez

“VENTAJAS DE SER PAYASO”


Título del escrito: Ventajas de ser payaso © ®
Título del dibujo: Yapasos (Técnica mixta) © ®
Palabra y pincelada de Isabela Méndez © ®

De noche el payaso tiene consigo la mejor estrella,
abre surcos y agujeros en lo oscuro,
hace flor su pensamiento,
riza el viento con sus ojos
y entre migajas que escaparon a los relojes consigue alimento.

El payaso vive las horas desde adentro. Él es el tiempo de la risa, del llanto que dormita entre la gente, del cansancio que sucede al bullicio.

El payaso es espejo de sí mismo
sin temor a su reflejo,
hace guirnaldas con la tristeza,
deja desnuda su rabia,
se burla de sus errores y los convierte en aciertos.

Al payaso se le perdona ser franco cuando señala nuestro punto flaco.

Si todos fuéramos payasos, iríamos sin armadura por la calle, nos permitiríamos vestir a nuestro aire, besar y abrazar sin buscar un momento señalado para hacerlo, reír cuando apetece con estruendo, no explicar porqué estamos cabizbajos, admitir el miedo, gritar cuando se desea, hablar solos y cantar en los espacios públicos o a un amigo imaginario, no pedir excusas cuando al salir del baño se nos olvidó subir la cremallera.

Brindo por un mundo de Payasos, en el que se considere normal aquello que tanto nos preocupa esconder de nuestra especie de “señores y señoras domadas” de “gente bien” y seria.

Cuando salga con una pantufla por monedero y use mi nariz roja no solo en escena sino en las diligencias diarias, cuando haya ascendido al nivel de “Payasa a tiempo completo”, ya no me encontrareis en esta tierra, seguro estaré flotando en la galaxia de la paz interior.

Ya no me entoncrareis en esta rrieta, segudo estadé toflando en la lagaxia de la zap inretior ….

LA REFLEXIÓN, por Amador Martos

“LA MÁSCARA”

Desde muy pequeño, y también de mayor, he sentido una gran fascinación y un profundo respeto por los payasos. Y no sólo por su capacidad de hacer reír o aportar alegría en un mundo gris, véase en este sentido el trabajo realizado por Payasos sin fronteras, una Organización No Gubernamental española sin ánimo de lucro cuyo objetivo es mejorar la situación psicológica de las personas inmersas en zonas de conflicto alrededor del mundo. El gran mérito del payaso es su capacidad de ser transparente en sí mismo, para sí mismo y para los demás. Ese gracioso actor tiene la rara habilidad de conectar y penetrar emocionalmente en el psicologismo de las personas. Vendría a ser como un psicólogo de las emociones, como un curandero de nuestros males interiores que sana mediante la risa.

¿Por qué necesitamos las personas del payaso, del psicólogo, de los libros de autoayuda y de las diferentes psicoterapias para reencontrarnos con nosotros mismos? Porque para relacionarse con los demás, la sociedad enseña a cada individuo unos patrones de percepción y comportamiento así como un sistema de creencias que podemos llamar personalidad (que en griego significa “máscara”). Esta máscara se interpone entre lo que somos —pura conciencia— y el mundo social. Por desgracia, perdemos la conciencia de nuestro origen sin forma, identificándonos con el instrumento que hemos ido creando como necesidad de adaptación social, considerando a la personalidad como nuestro yo.

Esa máscara social es la que nos impide ser igual de transparente y expresivo que el payaso. Pero quien sepa dar un paso más allá (trans) de ese disfraz, expandiendo su conciencia hacia la dimensión espiritual de la naturaleza humana, accederá a un potencial de crecimiento y autorrealización jamás soñado: pisará un terreno conocido como lo “transpersonal”. El término “transpersonal” significa “más allá” o “a través” de lo personal, y se refiere a las experiencias, procesos y eventos que trascienden nuestra limitada sensación habitual de identidad y nos permiten experimentar una realidad mayor y más significativa. El estudio de esos potenciales más elevados de la humanidad y del reconocimiento, comprensión y actualización de los estados de conciencia unitivos, espirituales y trascendentes son objeto de estudio mediante la psicología transpersonal que, mediante métodos y aplicaciones terapéuticas, ayuda a trascender el ego y sanar así los posibles problemas psicológicos que nos limitan de forma consciente o inconsciente.

Así, el reto de cada cual es identificar cuál es la máscara que le impide ser genuínamente auténtico, transparente en sí mismo, para sí mismo y para los demás, como un payaso, para conectar emocionalmente y experimentar una compenetración profunda con la existencia y la vida.

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Acerca de Cayetana Sanz

Coordinator projects and independant documentalist http://about.me/cayetanasanz Ver todas las entradas de Cayetana Sanz

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