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De puntillas

¡Ya falta poco para coleccionar estrellas en las cálidas noches de verano!

Twitt_ilustrado_isabelamendez

De puntillas
Twitt ilustrado de Isabela Méndez
@mendezisabela

Del teclado y los pinceles de Isabela Méndez salen twitts ilustrados como este.

De tinta y teclas con cuerpo de twitt (Proyecto de Poesía 2.0 sobre los twitts ilustrados de Isabela Méndez en desarrollo).

Porque en un twitt también cabe todo el arte!!!


Tardes de cuento con Isabela Méndez

Estos días en los que el sol no acaba de saludarnos por completo, un buen café y una buena lectura junto a un cuaderno ayudan a fabricar una tarde de cuento.

Algo de esto debió sucederle a Isabela Méndez. A ella pertenece este cuento-twitt sobre una pálida muñequita.

Este precioso cuento con formato de twitt fue distribuido por Twitter y Facebook generando un gran revuelo. ¿Quien dijo que ya no somos capaces de percibir la poesía en lo más simple? Isabela lo consigue, y lo más importante, lo transmite.

El pasado domingo 12 de mayo La pálida muñequita se proyectó junto con otros twitts ilustrados de la escritora en la matinal de  ARA VA DE BO que programó Tradicionarius en Barcelona, dentro de la Semana de Poesía de Barcelona. Allí se dieron cita: música, imágenes, poesía e improvisación, en una sesión interactiva y de participación con el público asistente y con el que la siguió desde Twitter con la etiqueta #twittilustrado.

En estos momentos nos encontramos en pleno proceso de desarrollo de un proyecto artístico y cultural que juntas estamos tejiendo entorno a sus twitts ilustrados. Os iremos desvelando los avances desde el trapecio. Mientras tanto, no dejéis de seguirle la pista en Twitter, esta es su cuenta: @mendezisabela.

Pálida muñequita

Título del cuento-twitt: La pálida muñequita
Autora del cuento-twitt: Isabela Méndez ©
Fotografia: Isabela Méndez


Un viaje a la ternura de las pequeñas cosas: “ROS. MELÓGAMO MÍNIMO DE UN VIAJE”

“¿Qué seria de la vida, si no tuviéramos el valor de intentar algo nuevo?”

Vincent van Gogh

 

Una tarde de febrero de 2012 acudí al teatro a ver una función de títeres. Ha pasado poco más de un año y todavía la recuerdo. No sabría cómo definir en palabras lo que allí vi, solo sé que me cautivó por completo.

Aquella tarde descubrí el teatro gestual y de títeres, descubrí que hay marionetas que no tienen cuerpo ni hilos, que únicamente existen y tienen vida mientras están en el escenario, que después de la actuación se desvanecen para habitar solamente en nuestro recuerdo. Y es que estas marionetas de las que hablo, como Ros, pueden serlo solo gracias a las manos de sus titiriteros. Un guante blanco y una bola de madera, de eso está hecho Ros, el protagonista de este hermoso, tierno y duro cuento.

Salí tan asombrada aquel día del teatro que estos días, que he sabido que Ros volverá a vivir de nuevo en los escenarios, estoy de celebración. Desde que lo vi en 2012 han pasado muchas cosas, como por ejemplo que ahora edito un blog, un espacio desde el que impulso ideas y proyectos en movimiento, un lugar intangible y mágico, un trapecio de tinta que hoy se viste gala para mecer en él a Ros, a Lindes y a Ramón. Hoy, por fin, podré poner en sus manos la pregunta que desde aquella  tarde lleva dando vueltas en mi cabeza: ¿Cómo es posible que tan solo con la gestualidad de las manos se impregnen de tanta vida unos simples objetos y, lo más increíble de todo, que además resulten tan humanos?

Lo que sigue a continuación es una conversación acerca de la magia y la realidad con Ramón Pascual y Lindes Farrè, autores del espectáculo “Ros. melógamo mínimo de un viaje, una obra mínima en cuanto a formato, inmensa en cuanto a esencia y planteamiento.

¡Bienvenidos al trapecio y al teatro de ANGÉLICO MUSGO!

¡Empieza la función!

 Cartel_Ros

CONVERSACIÓN CON RAMÓN PASCUAL Y LINDES FARRÈ sobre teatro, títeres, melodías y silencios, sobre retales con los que es posible construir un universo.

“Ros es la historia de un pequeño viaje. De lo que queda y de lo que parte. De una maleta donde cabe lo imposible para desaparecer. El esfuerzo de un personaje por ubicarse. Un detalle tan mínimo como lo que realmente importa. Cuando todo parece perdido, cuando uno se siente solo y desconcertado, siempre hay una salida que te hace volar.”  Ramón Pascual

“En este mundo en el que todo pasa rápido, donde hasta las pausas las llenamos de obligaciones, donde a penas dedicamos tiempo a las pequeñas cosas, a los silencios, Ros es un regalo que nos permitirá escucharnos a nosotros mismos y sentir.” Lindes Farrè

Tana Sanz:

Con estas palabras de Ramón Pascual y de Lindes Farrè, coautores y directora de “Ros. Melógamo mínimo de un viaje” iniciamos esta conversación. Pues estamos aquí para hablar de una historia universal, la de un pequeño ser que un buen día coge su maletita y emprende el viaje. En esa maleta Ros lleva consigo sus decisiones, y hay cosas que quedaran atrás. Es la historia de un deseo y de una decisión, los de un personaje por hallar su lugar en el mundo, un mundo minúsculo pero no por ello menos tremendo, un universo hecho de retales en miniatura que tiende un puente con la realidad que lo observa desde el patio de butacas. Tal vez eso que llamamos realidad, la cuarta pared, sea su reflejo.

Sé que no me equivoco si os defino a los dos como a una pareja de imaginativos y comprometidos artistas a quienes mueve el deseo de contar historias que llenen de sentido este mundo de prisas y agitación en el que nos movemos a diario, historias como la de Ros, de la que vamos a hablar.

Dice un disco de Víctor Manuel y Ana Belén que “Para la ternura siempre hay tiempo”. Sin embargo vivimos en una paradoja, apenas tenemos tiempo para nada. Vivimos tiempos rápidos, donde la ternura se diluye en mil urgencias y en un océano de ruidos. Todo parece siempre más urgente e importante que hacer una pausa para detenernos y sentir. Y a mí se me ocurre que Ros lo que propone es justamente eso: un viaje a la ternura. Y que por eso resulta tan increíblemente humano, porque nos devuelve a la esencia de lo que somos: seres anhelantes de hallar nuestro lugar en el mundo.

¿Quién es Ros? ¿Dónde vive? ¿A dónde va? ¿Qué tienen en común el mundo de Ros y el nuestro?

Ros esperando el tren

Ros

Ramón Pascual:

Me resulta muy difícil definir quien es Ros porque, diga lo que diga, sé que siempre me voy a dejar algo. Para mi lo más importante es que Ros parte de un sentimiento, nació y fue creado de un sentimiento.  Para mi Ros es la parte tierna, frágil y a la vez valiente de mi mismo. Ros es como mirar dentro. Como personaje es una manera de enfrentarse a la vida, es una actitud ante la vida. Vive en el interior de uno mismo y camina hacia delante, viviendo el presente y superando sus propios obstáculos. Por tanto, ¿a dónde va? A cualquier lugar, a donde quiera, porque todos podemos caminar libremente hacia donde deseemos aunque nos parezca imposible, pero primero es necesario parar, escucharse y saber hacia dónde queremos ir o dónde, al menos, tenemos claro que no queremos estar. Tienes razón cuando dices que deja cosas atrás y lo hace para poder avanzar, en este mundo tan loco en el que vivimos, tan lleno de prisa Ros quiere aportar una pausa para poder escucharnos, escuchar al de al lado. Podríamos decir que Ros ha ido a parar a nuestro mundo e intenta darle la vuelta que es lo que nos gustaría que ocurriera, que la gente, igual que Ros, consiguiera  creer más en ella misma.

Tana Sanz:

El viaje de Ros comenzó en una pequeña sala de ensayos de Madrid, allí asomó al público por primera vez el 24 de enero de 2009. En aquel momento eran tres cuadros consecutivos de 25 minutos de duración, un espectáculo “mínimo”, apenas la semilla de lo que sería hoy, 4 años después. Pero decidme, ¿de dónde partió la idea del espectáculo? Está repleto de guiños al espectador, con lanzamientos de flecha continuos a su conciencia. ¿Cómo comenzó este viaje a la ternura? He leído que todo partió de un juego, que Ros nació de un pequeño experimento: un ejercicio de manipulación de una mano con una bola de madera. Habladme de todo ello.

Ramón Pascual:

Cuando se inició todo andaba yo sin tener muy claro lo que quería hacer pero con miles de ideas rondando por la cabeza y aficionado a la construcción de títeres. Casi como un juego, probando cosas, se unió la mano y la bola de madera a la que doté de una expresión de asombro, de aceptación, una mirada directa y una nariz de payaso. Su gesto me cautivó y ahí comencé a jugar, a pensar pequeñas acciones: subir una maceta a la repisa de una ventana (que en realidad siempre fue mucho más que eso), correr detrás de un tren que se pierde…  Yo sabía que, como espectáculo, había algo más detrás de estas acciones. Cuando Lindes vio a Ros dando sus primeros pasos sin saber muy bien hacia dónde caminaba, supo encontrar desde el primer momento el sentido y la dirección y desde entonces Ros siempre hemos sido dos: Lindes y Ramón. Es importante el juego que originó el personaje, el espectáculo, pero mucho más importante es que los dos supimos encontrarnos en ese juego y crear uno que nos unía.

En el teatro

Tana Sanz:

Cuando vi el espectáculo por primera vez tuve la sensación de estar ante mis juguetes, objetos diminutos con los que de niña pasaba horas enteras jugando a componer el mundo. En vuestro espectáculo está la vida cotidiana representada en simples objetos: sillas, bancos, flores, maletas, cortinas, ventanas, relojes, trenes y estaciones… Con trozos de objetos viejos y rotos creáis un universo, y lo más importante, un universo vivo. ¡Si es que hasta los focos de luz son latas de guisantes! ¿Qué supone para vosotros construir vuestro propio atrezzo, vuestra escenografía? Esto hay que explicárselo a los espectadores, que quizás no saben que esos objetos y todo el decorado está construido por vosotros mismos.

Ramón Pascual y Lindes Farrè:

Pues es el juego de niños del que tu hablas.  Es dedicarle a las cosas el tiempo que se merecen, todo lo que uno recupera o construye con dedicación y ternura tiene alma, deja de ser un simple objeto y es una reivindicación también, porque no necesitamos ni la mitad de las cosas que tenemos, consumimos, malgastamos y tiramos sin parar. Nosotros construimos reciclando y rescatando de la basura pequeñas joyas desechadas y nos pone muy tristes ver tantos paraguas abandonados en los días de lluvia.

Darle vida a los objetos entra dentro de un mundo mágico y nos permite distanciarnos como humanos aunque les estemos dando todas nuestras calidades, y logremos identificarnos o identificar a personas con ellos porque les hemos dotado de sentimientos. Y además el proceso de trabajo de todo el espectáculo, el participar de cada uno de los procesos de construcción, nos convierte en artesanos, como si habláramos de un oficio antiguo de esos que están desapareciendo frente a las nuevas tecnologías.

Ros y Ramón_empieza el viaje

Tana Sanz:

Habladme del teatro de manipulación objetos, de vuestras influencias. De la poesía visual.

Lindes Farrè:

Yo vengo del mundo de la educación social pero por el camino me dejé enamorar por el clown y más tarde por  los títeres y todo ello lo apliqué a la intervención educativa, aunque terminé apartándome del trabajo de educadora social. Siempre consciente o inconscientemente estamos educando y pienso que es responsabilidad de todos potenciar la libertad y creatividad en los niños, para que puedan ser adultos libres i creativos.

Ramón Pascual:

Yo estudié psicología, pero siempre he mirado al teatro y una vez acabada la carrera me dediqué a estudiar y trabajar en el teatro. Por motivos económicos, mi formación ha sido autodidacta y aunque muchas veces me he perdido por el recorrido he tenido la libertad de elegir y probar nuevos caminos. Eso me ocurrió con los títeres y los objetos: un día se cruzaron en mi camino y decidí seguirlos.

Cuando nos juntamos los dos, cada uno tenía una formación teatral suficientemente sólida como para aportarnos cosas el uno al otro y a partir de aquí empezamos a poner en práctica nuestra propia poesía de la vida en el teatro. Esencialmente es eso: contamos las cosas como las sentimos pero utilizando las herramientas de las que disponemos.

Tana Sanz:

En esta historia no hay apenas palabras, solo una se escucha todo el tiempo envuelta en diferentes melodías: el SILENCIO. ¿Qué intención tiene?

Ramón Pascual y Lindes Farrè:

”Las palabras se comen el cerebro”. A veces la palabra no es sinónimo ni de expresión ni de comunicación. Con este espectáculo hemos descubierto que transmitir emociones es algo que, al pasarlo por la palabra, censuramos y juzgamos; pero no sucede con las acciones, que nos dan más libertad, que se convierten en algo más autentico. Se expresa y se transmite mucho más sin las palabras porque todo está dicho en las miradas, en las pausas, en las acciones.

Tana Sanz:

En la obra hay una gramola y un piano, y se diría que la música es la coprotagonista. ¿Cómo seleccionasteis la música hasta crear esa magnífica banda sonora de un viaje?

Ramón Pascual y Lindes Farrè:

Bueno, la melodía de partida fue Sur le ciel de Paris de Édith Piaf. Y a raíz de esta fuimos creando toda la banda sonora. Más bien, fue Santiago González quien creo la música. Una vez que tuvimos claro ese aire parisino de calles por la noche, de acordeones y amor que flotaba, construimos el resto de la historia pensando en los ritmos y las melodías que nos sugerían las acciones que nos íbamos proponiendo. Así, una vez estructurada toda la historia, hablamos con Santi y pactamos la música. Nosotros confiamos plenamente en él, así que el pacto era algo más parecido a: “aquí, que la música se detenga y se quede todo en suspenso; aquí, que entre con fuerza y sea más pesada; aquí…” Y siempre sin olvidar la cadencia de Sur le ciel de Paris. Un día Santi apareció con una maqueta y nos dijo: “¿a ver qué os parece esto?” Acertó de pleno. Y creo que fue porque nos entendió, nos compartió y los tres sabíamos que la música en este espectáculo era uno de los protagonistas indiscutibles. ¡Imagina si la música es protagonista, que la cajita de música que va insertada en el piano, esa, vino directamente de las calles de París! porque la casualidad, el amor y un amigo se confabularon para traérnosla… Pero esa es otra historia.

Tana Sanz:

Pero Ros es algo más que un viaje, es una metáfora de lo que significa estar vivos: sentir. Asistimos junto a Ros a lo que es sentirse perdido, desubicado. Pasamos momentos de miedo, de incredulidad, en los que pensamos que está todo perdido, para recuperar la ilusión y sentir lo que significa asumir riesgos. Recuerdo especialmente el número de la cuerda floja y me pareció un símil de los tiempos que corren. Y es que en Ros también está presente el circo. ¿Por qué esa alusión al circo?

Ramón Pascual:

Me encanta esta pregunta,  Ros de repente se encuentra en un numero de clown, en un circo, ¿por qué? Porque es una de las cosas que nos hacen falta en este mundo, más risas, más humor. El clown, el payaso, es un ser maravilloso, esta hecho de ingenuidad, amor, ternura, sinceridad, no tiene sentido del ridículo, tiene una gran autoestima, no se juzga y vive el fracaso de un modo muy distinto a nosotros. Pero todos tenemos nuestro propio payaso, escondido dentro, a veces lo sacamos en privado, nuestro clown tiene mucho de nuestro niño interior al que un día empezamos a censurar y a esconder, pero ahí sigue y en el fondo ahora es más grande y más fuerte, sólo hay que dejarlo salir .

Tana Sanz:

Ramón, no sé si eres consciente de ello, pero verte en el escenario es lo más parecido a ver a un mago de guante blanco que tiene el mundo en sus manos. ¿Eres consciente de ese efecto, de la atmósfera que creas? ¿Quién eres cuando estás ahí detrás?

Ramón Pascual:

Creo que sí, soy consciente de que ese es el efecto que pretendemos. Gracias por haberlo notado. Cuando empieza el espectáculo, yo soy el que dice: “te voy a enseñar un mundo interior lleno de fantasía y de magia”. Es la puerta a todo ese mundo del que ya hemos hablado y es el amigo y compañero de Ros en los momentos más difíciles. Al principio el títere y el mago se afectaban bien poco, quizá porque la relación no estaba tan clara. Poco a poco el vinculo ha ido creciendo y los momentos de relación entre Ros y yo han ido aumentando; en realidad ahora tenemos claro que yo soy un mago, tal y como cita la canción inicial, a veces Ros necesita un poco de magia, una ayuda desde fuera para seguir adelante, el mundo está lleno de momentos mágicos.

ROS y su titiritero

El mago Ramón y Ros

Tana Sanz:

Ramón, en la función apenas intercambias unos gestos con Ros, solo vemos un tímido diálogo visual entre vosotros. ¿No os habéis planteado en ningún momento desarrollar más esa relación? ¿Cómo es percibida por el público?

Ramón Pascual:

Como ya te he dicho en la pregunta anterior, los momentos de relación han ido aumentando con el tiempo y siempre que orgánicamente surjan más posibilidades de relación las incluiremos, por supuesto, pero Ros es el auténtico protagonista de esta historia. A veces, en improvisaciones o nuevas representaciones salen nuevos guiños y más gestos de amistad entre Ros y el Mago, esos siempre los incorporamos. Además, el público siempre acoge esta relación de muy buena gana, es algo que arranca sonrisas.

Tana Sanz:

Desde sus inicios “Ros” ha ido cosechando éxitos dondequiera que se ha presentado. En 2010 “Ros” participó en el BE Festival de Birmingham (UK), donde obtuvo la mención especial del Jurado por ser “el espectáculo más mágico de todos los presentados a concurso”. Ahora desde la distancia, 3 años después, ¿qué ha supuesto para vosotros ese galardón? ¿Ha abierto puertas al espectáculo? ¿Se interesaron los programadores y las salas por “Ros”? ¿Hacia dónde camina el espectáculo en estos momentos?

mención_especial_ Be Festival

Ros en el Be Festival en 2010

Ramón Pascual y Lindes Farrè:

El Bee Festival fue para nosotros una bocanada de aire y de impulso motivador. Nos quedamos  sorprendidos de cómo Ros enamoró a todos y eso nos dio el impulso para terminar el espectáculo del que ya teníamos muchas ideas para trabajar. Al ser un espectáculo sin texto, nos da grandes posibilidades para promocionarlo en festivales internacionales y es esta en la dirección que por ahora estamos trabajando y la que mejores resultados nos ha dado. El tema de la distribución en salas está difícil por la situación económica que vivimos (¡qué te voy a contar!). Actualmente tenemos en octubre funciones en Grecia y estamos terminando de cerrar funciones para la Red de Teatros Alternativos de España.

Tana Sanz:

Un deseo para “Ros”:

Ramón Pascual y Lindes Farrè:

Que pueda seguir volando sin duda mientras el espectáculo esté vivo y que podamos acompañarle, nosotros dos y nuestro pequeño Nil.

Tana Sanz:

Una última curiosidad: ¿Qué significa “Angélico Musgo”?

Ramón Pascual:

Bueno, cuando era un adolescente no me gustaba mucho el fútbol y era bastante solitario. Me dedicaba a escribir historias que enviaba a certámenes literarios. Para presentar estos cuentos y relatos me inventé un alter-ego, algo así como Clark Kent a Superman, Peter Parker a Spiderman… Yo me inventé a Angélico Musgo. Luego, con el tiempo, la idea de poner a una compañía el nombre de una persona nos pareció interesante y salió a relucir el alter-ego de la adolescencia.

Tana Sanz:

¿Algo más que queráis añadir?

Ramón Pascual y Lindes Farrè:

Sólo darte las gracias por tu entrevista y por tu interés. Y por seguirnos y venir a vernos actuar.

Tana Sanz:

A vosotros, gracias por responder a mis preguntas y subir a mi trapecio. Ojalá el impulso en él os lleve lejos.

Sala Fenix_cartel

El espectáculo de la Compañía ANGÉLICO MUSGO“Ros. Melógamo mínimo de un viaje”puede verse en Barcelona en la SALA FÈNIX los próximos 10, 11 y 12 de mayo. Un espacio polivalente de teatro, formación y exposiciones en el centro de Barcelona, una sala de reciente creación que nace con una apuesta valiente de programación teatral y artística, con el foco de atención puesto en el placer de los detalles y el acento en los valores tradicionales de la expresión artística: EMOCIÓN, ESTÉTICA, VERDAD.

En Sala Fènix encontraréis una programación teatral tanto para adultos como para familias, basada principalmente en el teatro de máscaras, el cabaret, las marionetas y la Commedia Dell’Arte.

NOTA:

Todas las fotografías que se muestran han sido cedidas por ANGÉLICO MUSGO.


Hoy, hace un año, un trapecio de tinta alzó el vuelo

“Como no sabían que era imposible, lo hicieron”

Anónimo.

¡Cómo pasa el tiempo!

Hoy cumplimos un año volando, saltando, haciendo piruetas y malabares en la barra de un trapecio, ¡¡¡un trapecio de tinta!!! ¡Más difícil imposible!

Desde esta ventana desde la que me asomo al mundo, GRACIAS a todos los colaboradores y seguidores de este espacio, por acompañarme y responder siempre a mis lanzamientos de guantes, a mis desafíos y retos. ¡¡¡GRACIAS por volar conmigo en la red!!!

Celebrémoslo juntos, vamos, ¡dadle al play!

 

Tarjeta_Felicitación_1añoBLOG


Conversación con la artista irlandesa Emily McCullagh: Cuando la naturaleza revela un secreto al artista

La buena poesía hace que el universo revele un secreto

Hafiz

Un círculo agreste, un espacio vacío en el que yace tumbada una mujer, y la naturaleza alrededor. Solamente eso.

ozone


Título de la obra: Ozone
Autora: Emily McCullagh

Esta imagen me pareció sencillamente sublime, poética. En el descanso, en ese espacio vacío, en el silencio se gesta todo, así es como nace el arte, del vacío.

Arte y naturaleza, vacío y creación. Estos conceptos vinieron a mi mente con insistencia cuando una amiga me envió esta foto de “Ozone”como se llama esta obra de la artista irlandesa Emily McCullagh.

No es mi intención hablar ahora y aquí sobre la significación del “vacío” en las obras de arte, hacerlo resultaría poco menos que pretencioso. Pero no puedo evitar que me atraiga el concepto, que me provoque mil preguntas. El vacío está presente también en las manifestaciones artísticas inmateriales, como la música. ¿Qué es sino el espacio entre dos notas?…

Pensé cuánto me gustaría que la propia Emily me explicase qué es para ella el vacío y la creación.

Gracias a la colaboración de mi amiga Ángeles Martínez esta conversación con la artista Emily McCullagh ha sido posible, ella consiguió contactar con Emily y obtuvo las respuestas a mis preguntas.

¡Gracias, Ángeles, por aceptar ejercer de intermediaria y de periodista en la distancia!

COMO COLOFÓN A LA SEMANA DE LA CREATIVIDAD 2013:

CONVERSACIÓN CON EMILY McCULLAGH, UNA ARTISTA PLÁSTICA Y ESCULTÓRICA QUE DESARROLLA PARTE DE SU TRABAJO ARTÍSTICO EN EL CAMPO DEL ARTE COMUNITARIO, LA ARTETERAPIA Y LA INCLUSIÓN SOCIAL

Unimos treinta radios y lo llamamos rueda;

pero es en el espacio vacío donde reside la

utilidad de la rueda.

Moldeamos arcilla para hacer un jarro;

pero es en el espacio vacío

donde reside la utilidad del jarro.

Abrimos puertas y ventanas cuando construimos una casa;

son estos espacios vacíos

los que permiten utilizar la casa.

Por lo tanto, igual que aprovechamos lo que es,

deberíamos reconocer la utilidad de lo que no es. 

(Lao-tse, Tao Te Ching, XI)

Del libro de Luis RacioneroTextos de estética taoísta (Alianza Ed.)

Emily, ¿qué es para ti la creación?

A nivel personal la creación para mí es dejar que la vida se geste y se respire por mi cuerpo, la respuesta a todo lo que uno es y sueña con ser, la forma de conectar con todos los niveles de existencia que se perciben a través de nuestra antena por lo intangible.

Ser y no ser, realidad e ilusión. Pintar el espacio es pintar el vacío. ¿De dónde surge esta obra de arte, Ozone, este círculo en mitad de la naturaleza? Se me antoja una experiencia estética en toda regla.

La realidad no tiene consenso y no hay una opinión única sobre lo que es real y lo que no lo es. Ya lo dijo Albert Einstein: “ Quien quiera erigirse como juez en el campo de la verdad y el conocimiento naufragará ante la risa de los dioses.”

Encuentro inspiración en el poeta y místico del siglo XIII Rumi, quién escribió líricamente sobre su amor por el vacío. Sus palabras todavía resuenan como verdades para mí en este momento, en el tercer milenio.

La obra Ozone salió del sitio donde nos encontrábamos, en un bosque cerca de Plymouth, al sur de Inglaterra.  Siempre conecto con lo ajeno cuando estoy en medio de la naturaleza. Parte de la visión del mundo celta es que uno puede caer en manos de las hadas (fairies) durante un paseo, a veces sin ni siquiera darse cuenta. Capas de realidades coexisten simultáneamente y todo está impregnado de lo etéreo. Quise construir un umbral en el camino que a modo de portal permitiese el paso a otras realidades.

¿Con qué materiales trabajas?

Soy un trotamundos incurable y a través de los años he experimentado con madera, vidrio, cerámicas, pinturas al oleo, acuarelas. Mi última fascinación es por la textura de los pasteles al oleo y del fieltro.

Dicen que para los músicos el mundo es esencialmente sonido y a través de sus obras nosotros no lo palpamos ni lo vemos, pero lo sentimos. Me pregunto  ¿qué es el mundo para tí? ¿Cómo lo ves? ¿De qué se compone? 

El mundo está lleno de las texturas de nuestros sueños y de la magnificencia de un espacio lleno de la mayor sinfonía que uno pueda concebir, repleta de sonido, espacio, color, tacto, energía y movimiento.  Dentro de cada átomo hay un 99% de vacío, por lo que de alguna manera lo que está por debajo de todo es silencio.

Al ver tus obras se me ocurre que la materia, lo orgánico, el tacto está muy presente. Percibo que tu arte no es un arte visual. ¿Tal vez por eso trabajas con discapacitados visuales? Háblame de tus talleres artísticos con estos grupos de reducida visión.  

Trabajar con discapacitados visuales fue todo un honor y una inspiración. Poder participar en su sentido táctil fue maravilloso, una educación para ver el mundo desde su perspectiva y entender los desafíos a los que tienen que enfrentarse día a día. El grupo no presentaba ceguera total por lo que su percepción de la realidad era más empañada y menos enfocada que la nuestra. Los colores eran importantes como puntos de referencia y de simplicidad. Trabajar con madera conlleva una meditación y una calma y el grupo me ayudó a desarrollar el sentido de lo que significa guiarte por el tacto para saber en qué momento una pieza está terminada, en vez de usar la vista.

EPÍLOGO:

En la línea de sus trabajos artísticos comunitarios, que implican la mejora social y la participación del público en la obra, y motivada por la posibilidad de usar el arte como terapia, Emily McCullagh trabaja actualmente en instituciones mentales en Dublín (a través de la disciplina de la arteterapia) con personas que tienen una enfermedad mental diagnosticada como la depresión o esquizofrenia. Su trabajo se desarrolla como un proceso y permite una introspección positiva para el paciente en un estado de calma y de tranquilidad gracias a la exploración artística que no tiene más finalidad que el reconfortar e involucrar a la persona, sin buscar cualidades estéticas ni emitir juicios de valor sobre el aspecto final de la obra.

Al mismo tiempo, Emily sigue estudiando sobre Arte y Psicoterapia en la Universidad.

Puedes encontrar a Emily McCullagh en su página web:

http://emilymccullaghart.wix.com/emilymccullagh


Malabares de poesía y reflexión (9): Reivindicando al payaso, el poeta en acción

Parafraseando a Henry Miller para quien “el payaso es el poeta en acción” este mes junto a la actriz y escritora Isabela Méndez y al filósofo Amador Martos reivindicamos al payaso. Porque asociadas al payaso van la alegría y la tristeza, las dos caras de la moneda: la vida.

¿Qué es un payaso? Un payaso es un corazón al descubierto, un ser que celebra y asume la vida en todas sus facetas. Caroline Dream afirma con poderío que “los payasos no son personajes, son personas, los mas humanos de los seres humanos“.

¡Seamos más payasos, seamos más humanos!

EL ESCRITO, por Isabela Méndez

“VENTAJAS DE SER PAYASO”


Título del escrito: Ventajas de ser payaso © ®
Título del dibujo: Yapasos (Técnica mixta) © ®
Palabra y pincelada de Isabela Méndez © ®

De noche el payaso tiene consigo la mejor estrella,
abre surcos y agujeros en lo oscuro,
hace flor su pensamiento,
riza el viento con sus ojos
y entre migajas que escaparon a los relojes consigue alimento.

El payaso vive las horas desde adentro. Él es el tiempo de la risa, del llanto que dormita entre la gente, del cansancio que sucede al bullicio.

El payaso es espejo de sí mismo
sin temor a su reflejo,
hace guirnaldas con la tristeza,
deja desnuda su rabia,
se burla de sus errores y los convierte en aciertos.

Al payaso se le perdona ser franco cuando señala nuestro punto flaco.

Si todos fuéramos payasos, iríamos sin armadura por la calle, nos permitiríamos vestir a nuestro aire, besar y abrazar sin buscar un momento señalado para hacerlo, reír cuando apetece con estruendo, no explicar porqué estamos cabizbajos, admitir el miedo, gritar cuando se desea, hablar solos y cantar en los espacios públicos o a un amigo imaginario, no pedir excusas cuando al salir del baño se nos olvidó subir la cremallera.

Brindo por un mundo de Payasos, en el que se considere normal aquello que tanto nos preocupa esconder de nuestra especie de “señores y señoras domadas” de “gente bien” y seria.

Cuando salga con una pantufla por monedero y use mi nariz roja no solo en escena sino en las diligencias diarias, cuando haya ascendido al nivel de “Payasa a tiempo completo”, ya no me encontrareis en esta tierra, seguro estaré flotando en la galaxia de la paz interior.

Ya no me entoncrareis en esta rrieta, segudo estadé toflando en la lagaxia de la zap inretior ….

LA REFLEXIÓN, por Amador Martos

“LA MÁSCARA”

Desde muy pequeño, y también de mayor, he sentido una gran fascinación y un profundo respeto por los payasos. Y no sólo por su capacidad de hacer reír o aportar alegría en un mundo gris, véase en este sentido el trabajo realizado por Payasos sin fronteras, una Organización No Gubernamental española sin ánimo de lucro cuyo objetivo es mejorar la situación psicológica de las personas inmersas en zonas de conflicto alrededor del mundo. El gran mérito del payaso es su capacidad de ser transparente en sí mismo, para sí mismo y para los demás. Ese gracioso actor tiene la rara habilidad de conectar y penetrar emocionalmente en el psicologismo de las personas. Vendría a ser como un psicólogo de las emociones, como un curandero de nuestros males interiores que sana mediante la risa.

¿Por qué necesitamos las personas del payaso, del psicólogo, de los libros de autoayuda y de las diferentes psicoterapias para reencontrarnos con nosotros mismos? Porque para relacionarse con los demás, la sociedad enseña a cada individuo unos patrones de percepción y comportamiento así como un sistema de creencias que podemos llamar personalidad (que en griego significa “máscara”). Esta máscara se interpone entre lo que somos —pura conciencia— y el mundo social. Por desgracia, perdemos la conciencia de nuestro origen sin forma, identificándonos con el instrumento que hemos ido creando como necesidad de adaptación social, considerando a la personalidad como nuestro yo.

Esa máscara social es la que nos impide ser igual de transparente y expresivo que el payaso. Pero quien sepa dar un paso más allá (trans) de ese disfraz, expandiendo su conciencia hacia la dimensión espiritual de la naturaleza humana, accederá a un potencial de crecimiento y autorrealización jamás soñado: pisará un terreno conocido como lo “transpersonal”. El término “transpersonal” significa “más allá” o “a través” de lo personal, y se refiere a las experiencias, procesos y eventos que trascienden nuestra limitada sensación habitual de identidad y nos permiten experimentar una realidad mayor y más significativa. El estudio de esos potenciales más elevados de la humanidad y del reconocimiento, comprensión y actualización de los estados de conciencia unitivos, espirituales y trascendentes son objeto de estudio mediante la psicología transpersonal que, mediante métodos y aplicaciones terapéuticas, ayuda a trascender el ego y sanar así los posibles problemas psicológicos que nos limitan de forma consciente o inconsciente.

Así, el reto de cada cual es identificar cuál es la máscara que le impide ser genuínamente auténtico, transparente en sí mismo, para sí mismo y para los demás, como un payaso, para conectar emocionalmente y experimentar una compenetración profunda con la existencia y la vida.


Pensamientos robados

En mis paseos por las librerías acostumbro a robar frases, incluso a veces algún poema.

Mi último hurto fueron cinco citas:

– “Es imposible hacer una buena película sin una cámara que sea como un ojo en el corazón de un poeta” Orson Welles

– “El cine para mi es un arte de la prosa. Definitivamente, se trata de filmar la belleza pero sin que se note, sin que se note para nada” François Truffaut

–  “Una película es un equilibrio continuo entre la literatura y la música. Se debe constantemente renunciar a las leyes psicológicas por las leyes musicales” François Truffaut

“El arte nos atrae solamente cuando revela en nosotros secretos” Jean Luc Godard

– “El cine no es un arte que filma vida, el cine está entre el arte y la vida” Jean Luc Godard

De camino a casa me hicieron pensar en una película y en un poema que sentí recitar un día en voz alta a su autor, Juan Vico.

In the mood for love

Alzo la vista de repente, reclamado
por el más minúsculo de tus gestos,
las yemas rozando el cuello bajo la nuca,
persiguiendo el dibujo de algún lunar

mientras la noche va desollando los muros
y la obviedad se filtra por las costuras
de nuestro frágil simulacro,
y tú y yo a solas, por fin, fingimos no conocernos,

desnudando la mirada, con la voz de puntillas,
jugando a hacer chocar nuestras memorias, desafiantes,
quizás a punto de besarnos como extraños,
de tocarnos con temor, reverenciosos,

como el que palpa secretamente un amuleto,
reencontrando con alivio su relieve:
grumos de luz incrustándose en los dedos,
tanta suerte, tanta muerte en los bolsillos.

Still Life, Juan Vico (2011, Servei de Publicacions de la UAB).

Poema inspirado en la película del mismo título, In the mood for love

Nota para Juan Vico: Fue un placer escuchar lecturas en voz alta y conocer ese maravilloso espacio que es Laboratorio de Escritura (C/ Joan Blanques, 12, Barcelona).

Nota para Isabela MéndezGracias por invitarme a acompañarte a celebrar en ese lugar el Día Mundial de la Poesía.


El placer de la lectura en voz alta. Capítulo 7 de “Rayuela”. En la voz de Julio Cortázar

 

El latido de lo escrito fundiéndose con la respiración.

La melodía, la cadencia, el ritmo, las pausas y la tensión palpitando en la voz del autor.

El placer de una lectura en voz alta de altísimo lujo.

 

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.”

 

El tango de Gotan Project inspirado en este fragmento de Rayuela de Julio Cortázar


Mujer de colores inquietos

Hoy, 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer

 

Nos sumamos a la celebración con un poema lleno de chispa y de luz de Isabela Méndez.

Dedicado a todas las mujeres que se agarran de la vida y defienden su verdad.

 

MUJER DE COLORES INQUIETOS, de Isabela Méndez

Mujer de colores inquietos_Isabela_Méndez

Título del poema y del dibujo:
Mujer de colores inquietos

Técnica: Mixta
(con un montón de salero)

Palabra y pincelada:
© Isabela Méndez

 

 

 

La mujer que con sus sueños

compone una realidad,

que se agarra de la vida

y defiende su verdad.

 

La que su alfombra ha tejido

para volar libremente,

y no cree en las fronteras

que otros trazan en sus mentes.

 

La que mueve el pensamiento,

el corazón y esqueleto

al son de un mismo latido,

es de “colores inquietos”.

 

 

 

Nota para el lector:

Este poema y su dibujo forma parte de una colección de puntos de libro de Isabela Méndez, a la venta en Llibreria Les Punxes (Barcelona). TODOS LOS DERECHOS ESTÁN RESERVADOS.


Malabares de poesía y reflexión (8): Es tiempo de ser agua

Si amas la vida, no pierdas el tiempo,

de tiempo esta hecha la vida.”

Bruce Lee

De un tiempo a esta parte las casualidades salen a mi encuentro. Lo hacen de las más diversas formas, y a veces provocan en mi algo parecido a una sensación eléctrica, como un cortocircuito.

Un día alguien me dijo que en eso justamente consiste la vida, que esa es la magia que nos rodea.  Y yo me pregunto entonces por qué solo somos capaces de percibirla en ocasiones puntuales, y de un modo tan extraño, como una ráfaga que se cuela en nuestras vidas.

¡Cuánto me gustaría poder escuchar a Cortázar hablar de ello! En sus relatos esa clase de magia está todo el tiempo. Aludía a ella de este modo: “Ese sentimiento de lo fantástico, como me gusta llamarle, porque creo que es sobre todo un sentimiento e incluso un poco visceral, ese sentimiento me acompaña a mí desde el comienzo de mi vida, desde muy pequeño, antes, mucho antes de comenzar a escribir, me negué a aceptar la realidad tal como pretendían imponérmela y explicármela mis padres y mis maestros. Yo vi siempre el mundo de una manera distinta, sentí siempre, que entre dos cosas que parecen perfectamente delimitadas y separadas, hay intersticios por los cuales, para mí al menos, pasaba, se colaba, un elemento, que no podía explicarse con leyes, que no podía explicarse con lógica, que no podía explicarse con la inteligencia razonante.”

Os invito a que os sumerjáis en la lectura de este cuento-poema de Isabela Méndez y a que dediquéis unos minutos a la reflexión que propone el filósofo Amador Martos.

¡Llegó el tiempo de ser agua!

EL POEMA, por Isabela Méndez

“LAS HORAS”

Título del poema: Las horas
Título del dibujo: La maga
Técnica mixta con papel teñido a mano
© Isabela Méndez

Danzo las horas
los segundos que llueven del reloj,
no quiero paraguas
me moja este tiempo
un presente lleno de huellas
de quienes han marchado
de quienes vendrán.

Todo está aquí
las rosas y las espinas
el espejo, la sombra
el cuenco, la matriz
los charcos, los barcos
las anclas, los peces.

Cada latido es un pez
abriéndose espacio en el mundo.

Yo danzo el silencio
palpo la rosa
respeto la espina
río en el espejo
beso la sombra
lleno el cuenco
honro la matriz
salto en los charcos
tallo poemas en las proas de los barcos
y baño con lágrimas sus popas,

levo anclas
o las veo sumergirse,
penetrar lo insondable,

y los peces,
los peces
que sigan abriéndome paso
para bailar el presente.

LA REFLEXIÓN, por Amador Martos

“FLUIR CON EL PRESENTE”

El misterio de la vida está escrito en la naturaleza, pero pocos son los afortunados en saber interpretar su lenguaje. Matemáticos, filósofos, biólogos, astrónomos, físicos, médicos, psicólogos, todo investigador en general, pretende descifrar el código oculto de la mágica presencia de la vida. Todo está a la vista, pero pocos saben mirar. La inquisitiva mirada hacia el presente es lo verdaderamente primordial. En nuestro presente está cifrado el pasado. Y de nuestro presente saldrá escrito el futuro. En el aparente caos de la naturaleza, siempre hay un maravilloso orden pendiente de ser descubierto. Por tanto, fijemos la mirada en el aquí y el ahora, pues el secreto de la vida está ante nosotros.

Que la vida fluya según un orden natural que se va desvelando en los sucesivos instantes de la presencia, presupone un lenguaje subyacente que los biólogos Maturana y Varela, en 1971, denominaron autopoiesis, para designar la organización de los sistemas vivos, no sólo a nivel biológico sino también a escala social y hasta en la conciencia. La ciencia se acerca cada vez más a los límites del universo físico. Al decir del emérito profesor Roger Penrose, “en la era de la física cuántica, el reto más inmediato de la ciencia es descubrir en qué consiste la conciencia y cuál es su papel en el universo”. Dicha actitud científica evidencia una cuestión que Einstein, hace décadas, ya anticipó: “Cada día sabemos más pero entendemos menos”. La prueba de ello es que la posmodernidad es una época de la humanidad que conjuga grandes avances tecnológicos y sociales y, sin embargo, evidencia la fragmentación del individuo y su desacoplamiento con la vida y la naturaleza. Así es como surge el concepto de hiperrealidad para denominar la incapacidad de la conciencia de distinguir la realidad de la fantasía, especialmente en las culturas posmodernas tecnológicamente avanzadas. ¿Por qué se pierde el hombre a sí mismo? Precisamente, como iniciábamos este comentario, porque el misterio de la vida está escrito en la naturaleza, pero pocos son los afortunados en saber interpretar su lenguaje. Entonces, ¿qué conviene hacer?

No hay una respuesta universal sobre ello pero, los filósofos “espirituales”, concordamos en que hay que ser conscientes de los eventos y experiencias que se presentan ante nuestra conciencia y que conviene analizar e interpretar correctamente. Si, como hemos dicho anteriormente, la vida fluye según un orden natural que se va desvelando en los sucesivos instantes de la presencia, a lo que la ciencia todavía no ha dado una respuesta definitiva, solamente resta a cada uno de nosotros estar atento a la película de la vida y saber leer el guión entre líneas. Cuando esa rara habilidad se va convirtiendo en el arte de saber interpretar el aquí y el ahora, vamos descubriendo poco a poco el lenguaje de la sincronicidad que se desvela en la naturaleza de los hechos. Sincronicidad es un término acuñado por Carl Gustav Jung para aludir a “la simultaneidad de dos sucesos vinculados por el sentido pero de manera acausal”. En sus propias palabras: “emplearé el concepto general de sincronicidad en el sentido especial de una coincidencia temporal de dos o más sucesos relacionados entre sí de una manera no causal, cuyo contenido significativo sea igual o similar. Para evitar malentendidos lo diferenciaré del término sincronismo, que constituye la mera simultaneidad de dos sucesos”.

La explicación de todo lo anterior queda maravillosamente reflejada en el siguiente texto de Joseph Campbell: “Schopenhauer señala que cuando uno llega a una edad avanzada y evoca su vida, ésta parece haber tenido un orden y un plan, como si la hubiera compuesto un novelista. Acontecimientos que en su momento parecían accidentales e irrelevantes se manifiestan como factores indispensables en la composición de una trama coherente. ¿Quién compuso esta trama? Schopenhauer sugiere que, así como nuestros sueños incluyen un aspecto de nosotros mismos que nuestra consciencia desconoce, nuestra vida entera está compuesta por la voluntad que hay dentro de nosotros. Y así como personas a quienes aparentemente sólo conocimos por casualidad se convirtieron en agentes decisivos en la estructuración de nuestra vida, también nosotros hemos servido inadvertidamente como agentes, dando sentido a vidas ajenas. La totalidad de estos elementos se une como una gran sinfonía, y toda se estructura inconscientemente con todo lo demás… El grandioso sueño de un solo soñador donde todos los personajes del sueño también sueñan… Todo guarda relación mutua con todo lo demás, así que no podemos culpar a nadie por nada. Es como si hubiera una intención única detrás de todo ello, la cual siempre cobra un cierto sentido, aunque ninguno de nosotros sabe cuál es, o si ha vivido la vida que se proponía”.

Entonces, surge inevitablemente la pregunta: ¿cómo vivir la vida? Mi mejor ocurrencia es seguir la filosofía del maestro Bruce Lee, digna de ser estudiada y resumida en las palabras que dan título al libro que John Little escribió sobre Bruce Lee, Be water, my friend, que traducido viene a decir: “Sé agua, mi hermano”. Así, el gran secreto es saber fluir como el agua, fluir sabiamente con el presente.

Dedico especialmente este comentario a mi amiga Tana Sanz.

UN EPÍLOGO:

La última entrevista a Bruce Lee , el 9 de diciembre de 1971.