Archivo mensual: mayo 2012

Sinfonía gozosa

SINFONÍA GOZOSA
Técnica: Mixta
Pincelada de Isabela Méndez

Isabela Méndez, como tantos artistas y escritores, bebe y se nutre de la realidad.

Esta historia publicada en su blog, Del vientre de un tintero, y que lleva por título SINFONÍA GOZOSA cosechó muchos éxitos y está basada en sueños de la vida real.

No olvides hacer clic en las MUESTRAS SONORAS!

Que suene la música!


SINFONÍA GOZOSA

Todo comenzó con los gemidos escandalosos de dos que hacían el amor. A esos gemidos se sumaron otros. Unas semanas después, eran muchos. Como por arte de magia se reproducían de vecindario en vecindario los sonidos del placer, amalgamados con expresiones amorosas y risas de todos los calibres.

Poca gente lograba quedarse impasible tras escuchar los jadeos. Pronto la lubricación de corazones, mentes y cuerpos, reinó en la ciudad.

Se podían percibir distintos idiomas entre la maraña sonora, pero todas las nacionalidades y clases sociales tenían en común ciertos juegos. Había quienes hacían alusiones a animales, a objetos, a profesiones, a fenómenos naturales. También se escuchaban carreras o bailoteos lúdicos, el estruendo de más de un sofá o catre que colapsaba ante tanta alegría, el chirrear de colchones y patas de cama, el golpeteo de copetes contra las paredes. Se podría decir que durante unas semanas, la población colaboró sin saberlo en la composición de una sinfonía gozosa.

Cuando el frenesí bajó naturalmente y los sonidos se fueron espaciando, se descubrió que aquello formaba parte de un plan impulsado por los políticos del lugar. Ante el descenso de la natalidad y el mal humor de los ciudadanos, de modo secreto, se había puesto en marcha la campaña “Asmos.org”, cuyo lema, posteriormente revelado, decía:
Para que los miembros de una sociedad sean amables y tolerantes, han de generar sustancias lubricantes.

Estratégicamente puestos en pisos desocupados, los primeros gemidores fueron actores profesionales, encargados de generar un imaginario sonoro, seductor y contagioso.
Los pisos desocupados fueron otorgados a los gemidores profesionales, como pago a su invaluable aporte a la sociedad.

Algunas muestras sonoras recogidas durante el evento:

Los de arriba

Amor maduro

Relato, voces y dibujo:

Isabela Méndez


LATIDO COLECTIVO Reflexiones sobre un club de lectura

El otro día twitteaba la escritora Isabela Méndez en la red:

«Yo quiero latir sobre el pliego, así mi pulso será compartido con el pulso de quien me lea» @mendezisabela

CORAZÓN PLIEGO
Técnica mixta sobre papel
Pincelada: Isabela Méndez

Y fue leerlo y acordarme del Club de Lectura de El Corte Inglés organizado por Trivium!

Yo nunca había asistido de modo tan asiduo a un club de lectura como este año. Una experiencia que desde aquí recomiendo a quienes quieran ampliar horizontes, compartir impresiones y sumar emociones.

En un club de lectura se comparte la historia que cuenta un libro, pero se pone en común mucho más. En un club de lectura nos trasladamos a una época (la del libro) y vemos la vida a través de unos personajes y les seguimos el hilo.  A veces, incluso, sucede que da pena llegar a la última página, a perderles la pista. Por eso, creo, puedo entender el éxito de las segundas partes que se publican de tantos títulos.

En este Club he descubierto que no es cierto eso de que los hombres leen menos, no al menos los de este club. He asistido a la pasión con que se desmenuza un argumento, al disgusto por un final abierto, inconcluso, que no era el que esperábamos. También he podido tocar las palabras, rozarlas, y es que hay libros que nos devuelven a lo orgánico, a la plasticidad del lenguaje. He asistido a un baile de adjetivos, a descripciones de paisajes en los que incluso se oía silbar el aire. Todo eso, y más, he descubierto en el club. Pero sobre todo me he dado cuenta de que en el club vamos hilando entre todos y que cualquier puntada es bienvenida, que el club de lectura es un latir colectivo, el de un grupo de personas que siguen el latido de lo escrito.

De izquierda a derecha:
Jordi Llavina (director del Club de Lectura de Trivium)
y el escritor David Monteagudo

Jordi Llavina (director del Club de Lectura de Trivium)
en pleno debate con uno de los participantes

Desde aquí, mis felicitaciones a todos los asistentes por su ilusión y su participación. Y un saludo a Montserrat Tolosa, directora de Trivium Gestió Cultural, i a Jordi Llavina, el director de orquesta del Club de Lectura de El Corte Inglés.

Felicidades Trivium y a por otro más!

Montserrat, desde aquí te lanzo una idea: ¿Para cuándo un Club de Lectura Trivium Digital?

Fotografías cedidas por Trivium Gestió Cultural


GRAN ESTRENO: «De tinta y teclas: Historia de un twitt ilustrado» (1ª parte)

Os invitamos al estreno de la 1ª parte de una bonita historia:

DE TINTA Y TECLAS: Historia de un twitt ilustrado (1ª parte)

La historia de un twitt ilustrado sobre el proceso creativo.

Continuará…

Seguimos rascando ideas!

Próximamente en esta pantalla!

DE TINTA Y TECLAS (1ª parte): Historia de un twitt ilustrado

View more PowerPoint from Kaietana

El primer piercing

¿Habéis pensado alguna vez que es más lo que nos une que lo que nos separa? ¿Acaso no nos une a todos la misma cicatriz?

Os lanzo una cápsula de reflexión, un nudo sensible, un nuevo twitt ilustrado de Isabela Méndez. 

Que lo disfrutéis y lo reflexionéis!

 


NUDO SENSIBLE
Técnica: Tinta sobre papel
Pincelada y palabra de Isabela Méndez
@mendezisabela


Una metáfora poética sobre la creación

Detrás de Ima Blumm se esconde el alma de una gran artista.

Irina Mishina es una creativa y una mujer emprendedora, un talento en ebullición que te salpica si tienes la suerte de estar cerca. Quienes la conocemos sabemos de su tesón y de su entrega en los proyectos que emprende.

Conocí a Irina en Barcelona Activa,  durante el invierno de 2009, en un taller de networking. En aquél entonces su mirada estaba dedicada a las lentes de su cámara, a enfoques y contraluces.

Pero Irina también escribe, ya os digo que tiene alma de artista, y en aquella época buscaba a alguien que revisase sus textos. El taller de networking surtió efecto! Podría decirse que experimenté por mi misma lo que es estar en el lugar oportuno en el momento preciso. Me propuso trabajar con ella. Y acepté sin dudarlo.

Han pasado 3 años desde aquella fecha y seguimos trabajando juntas. En este tiempo ambas hemos avanzado en nuestros respectivos caminos. Su sueño creativo la ha llevado a estar al frente ahora de un asombroso proyecto: guiarte por el laberinto del pensamiento creativo.

Ella sabe que alguno de sus escritos subirán un día a este trapecio. Aunque lo que de verdad me gustaría sería subir sus ideas y su luz. De momento, os invito a disfrutar de este vídeo que lleva su firma, una metáfora poética acerca del proceso creativo.

Vuela alto, amiga!


Babel de música y palabras

Al iniciar este blog me planteé un reto: reflejar la relación que existe entre las palabras y la música, el sonido que encierran.

Me doy cuenta de que cuando redacto y escribo releo en voz alta. ¿Acaso inconscientemente lo que busco al hacerlo es una melodía, una armonía quizás? El caso es que si las palabras escritas no me resuenan, no me provocan, sé que debo empezar de nuevo.

A fuerza de trabajar a golpe de diccionario he ido descubriendo el lenguaje, por eso sé que hay palabras vacías y otras que rebosan de significado, que algunas son pura melodía y ritmo, que nos salpican y sacuden, que nos estremecen y aquietan, y que otras, en cambio, apenas evocan y reviven en nosotros nada… aunque, ¿puede existir algo peor que la indiferencia?

Dicen que la música amansa a las fieras. A mi me gustaría demostrar aquí que las palabras ejercen el mismo efecto. Creo firmemente que cuando son dichas en voz alta, recitadas, susurradas o cantadas actúan como si fuesen algo muy parecido a un influjo.

Poetas, escritores, actores, músicos y cantantes, seguro, saben mucho de ello.

Daro, Isabela, desde aquí en este momento os lanzo un guante, ¿os atrevéis?:

¡Explicadme de qué está hecho vuestro arte!

Seguidme el hilo, ¿queréis?

Continuará…

Ojo de aguja
Técnica: tinta sobre papel
Twitt ilustrado
Palabra y pincelada de Isabela Méndez


Bajo el paraguas, viendo llover ideas

Uno de los proyectos más estimulantes que he desarrollado nunca es el que comparto con una artista poliédrica, Isabela Méndez, una propuesta en la que trabajo con ilusión y grandes dosis de tesón. Ojalá desde este trapecio, esta agente novel, pueda hacer volar sus palabras y lienzos muy lejos!

En este momento estoy bajo un paraguas, en fase de lluvia de ideas, y si sigo así puede que el mundo se inunde!

Con picor de cabeza, sigo bajo el paraguas, viendo llover ideas… y

… acaba de caer una enorme!!!

Os la lanzo! La cogéis?

Es una receta de Isabela, que la disfrutéis!

BAJO EL MOÑO

Si le pican las ideas,
rasque con delicadeza,
así saldrán de su moño
sin embotar su cabeza.

Una vez en el ambiente,
contémplelas con vigor,
y elija con libertad
la que resulte mejor.

Con ímpetu apasionado
defienda su decisión,
poniendo la buena idea
en el campo de la acción.

Aquellas que no ejecute,
y resulten atrayentes,
guárdelas y úselas luego
en momento conveniente.

Si vuelve la comezón
de ideas entre el peinado,
repita el procedimiento
con elegancia y cuidado.

Pero si tras todo esto
persistiera tal picor
“suéltese el moño” y esparza
ideas alrededor.

Preferible es compartirlas,
a sentir el desconsuelo,
que nos produce tenerlas
enredadas en el pelo.

Mujer rascando ideas
Pincelada de Isabela Méndez
Técnica: Tinta sobre papel
Título del cuento: Bajo el moño


Fotografiando la poesía

Hay algo intrigante y que subyuga y seduce en cualquier forma de arte.

Pero cuando diferentes lenguajes se fusionan para alimentarse el uno del otro, entonces lo que nace es algo parecido a la poesía en movimiento.

Irina Mishina consigue fotografiar la poesía.

En sus composiciones se acarician las palabras, se escuchan las texturas, se respiran los silencios y las sombras, y la música, igual que un velo, envuelve la materia.

On the verge of the dream

Poesía y fotografía: Irina Mishina

Música: Le pas du chat noir, de Anouar Brahem


Un huracán llamado Katrina

En 2009 volví a la Universidad. Pero, mientras cursaba un posgrado en servicios editoriales y asesoramiento lingüístico, pensé que no bastaba con eso, yo quería experimentar en directo los conocimientos que allí iba adquiriendo, todo lo que allí iba descubriendo, «qué mejor que poner en práctica todo eso y trabajar en un proyecto editorial real!» –pensaba yo.

Supe que para ello nada mejor que tomar el toro por los cuernos y rodearme de la energía, nervio y empuje de alguien a quien conocí trabajando y con quien aprendí la lección de que si quieres algo debes ir a por ello, no hay que esperar a estar preparado, porque nunca lo estarás suficientemente, el momento nunca es mañana, es ahora.

Su nombre es katrina Rodríguez, «qué gracia!, tiene nombre de huracán»-pensé cuando la conocí. Y luego descubrí que le va como anillo al dedo, es un vendaval y de los que azotan fuerte. Lo que demuestra una vez más la fuerza de las palabras, y la significación que pueden llegar a tener nuestros nombres.

El proyecto en el que nos embarcamos juntas llevaba por título: ¿Y si no fuera un cuento?, y tenía por objetivo convertir un cuento, del mismo nombre y que dormía el sueño del olvido en un cajón de un fondo editorial, en un audiolibro dramatizado.

El reto era importante: darle voz a la letra impresa, hacer una lectura dramatizada, construir un producto con poca repercusión en nuestro país (un audiolibro), recuperar la tradición oral y conseguir con ello facilitar la lectura a las personas con discapacidad visual. Ese fue mi planteamiento. Katrina quería despertar conciencias y sumó a la lectura dramatizada procesos de coaching.

Y lo hicimos! Vaya si lo hicimos! Centro Trinidad, la empresa al frente de la cual está Katrina, produjo el audiolibro en dos idiomas: en catalán y en castellano, y lo convirtió en un proyecto de impacto social, un proyecto voluntario para impulsar y promover valores positivos en la sociedad.

Como sucede a veces con muchos proyectos, el nuestro empezó a crecer y tomó vida propia. Katrina convirtió el audiolibro en un espectáculo que ella dirigió y presentó en el auditorio del CaixaForum en Barcelona el 8 de abril de 2011.

Fue un proyecto en el que participaron cuentacuentos, titiriteros, actores y locutores, además de artistas del performance y la danza. El show contó con audiodescripción y con dos intérpretes de lengua de signos que contribuyeron a que la representación fuese de una plasticidad muy especial. Una experiencia que no olvidaré y en la que tuve oportunidad de conocer a grandes profesionales de la voz y el mundo artístico y, lo más importante, sentir como todos y cada uno de ellos sumaron su talento al proyecto de un modo totalmente voluntario. 

Desde este trapecio, quiero enviar un saludo a todos los que pusieron su granito para que los cuentos, a veces, dejen de serlo y suenen desde lo lejos, en especial al músico y actor Ben Dusak, con quien trabajé mano a mano y al que no puedo dejar de mencionar, ya que a su lado aprendí mucho, pero sobre todo porque sin él la palabra escrita del cuento no habría conseguido alzar el vuelo.

Mi agradecimiento a Marga Cruz, gran fotógrafa y amiga, que sumó su cámara y su talento al proyecto para realizar un reportaje sensacional. Y, cómo no, a Joni, editor de MTM Editores, y a Esteve Serra, autor del relato, sin los cuales no hubiese sido posible iniciar la aventura.

Epílogo al cuento:

Ilustración de la cubierta: Pedro Lopes


Poesía de tinta y teclas con cuerpo de twitt

Desde que Isabela Méndez le dió a la tinta y al pincel y puso color e imagen a sus palabras tecleadas, creando una poesía lista para ser distribuida en cápsulas por la red, he empezado a ver Internet como un lugar menos frío y distante para acoger el arte.

En realidad, resulta mágico y sorprendente que haya sido en una plataforma social media, justamente, donde se hayan dado las condiciones necesarias para que brotase un nuevo formato que albergase el arte, un formato que parece incluso que haya sido creado expresamente para acoger nada más y nada menos que al lenguaje artístico por excelencia: la poesía.

¿Tal vez alguien pensó que el espacio 2.0 no podía ser un espacio estético? Si alguien se lo cuestionó alguna vez, como la que escribe estas líneas, le invito a que tenga una experiencia estética. Le sugiero que lea, disfrute y se sumerja en este twitt ilustrado que lleva la pincelada y la palabra de Isabela Méndez.

Porque en un twitt también cabe todo el arte!


El cartógrafo y la mujer mapa
Pincelada de Isabela Méndez
Técnica mixta